Articulos medicos, tratamientos e investigaciones sobre la enfermedad de Parkinson
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27/5/18
Imanes para tratar el párkinson [27-5-18]
Imanes para tratar el párkinson
“En casi todas las enfermedades neurológicas hay un desequilibrio en la excitabilidad de la corteza cerebral”, explica Guglielmo Foffani, del Centro Integral en Neurociencias AC HM CINAC, de HM Hospitales, en Madrid, y del hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Es lo que ocurre en patologías como la migraña y el párkison. Y para restablecerlo, Foffani y Antonio Oliviero, del Hospital de Parapléjicos de Toledo, apuestan por la aplicación de estimulación transcraneal de campo magnético estático (tSMS), un procedimiento sencillo, no invasivo, indoloro, y barato.
Foffani y Oliviero han presentado esta nueva técnica a sus colegas en el XVI Congreso de la Sociedad Española de Neurociencia, que se desarrolla estos días en Granada. En el simposio titulado “Estimulación transcraneal por campo magnético estático. ¿Un cambio de paradigma?”,intervinieron también Casto Rivadulla, de la Universidad de La Coruña, Bryan Strange, de la Universidad Politécnica de Madrid, y el reconocido experto Walter Paulus, de la Universidad de Göttingen, Alemania.
“La estimulación transcraneal de campo magnético estático es una técnica de neuromodulación no invasiva que a diferencia de otras, como la estimulación cerebral profunda, no requiere neurocirugía para su aplicación y es extremadamente sencilla de utilizar”, resalta Foffani.
Es técnica fue ideada por Antonio Oliviero y utiliza imanes comerciales de neodimio integrados en un casco que se coloca en la cabeza del paciente. El campo magnético que crean los imanes disminuye la hiperexcitabilidad del cerebro. De momento han pensado en dos aplicaciones: la migraña, donde hay un exceso de excitabilidad en la corteza visual, y el parkinson, donde la hiperactividad afecta a la corteza motora.
La estimulación magnética de campo estático puede ayudar a combatir los movimientos involuntarios que experimentan los pacientes con enfermedad de Parkinson como consecuencia del tratamiento con Levodopa. Este medicamento se prescribe para reducir la rigidez, el temblor y la lentitud de movimientos característicos de esta enfermedad.
Pero con el tiempo pueden aparecer otro tipo de movimientos anómalos incontrolados, denominados discinesias, como sacudidas de piernas y brazos, por efecto del tratamiento prolongado. En la actualidad la única forma de controlar las discinesias es reducir las dosis de medicación, pero eso hace que reaparezcan los temblores. Otra alternativa es la estimulación cerebral profunda, que requiere cirugía.
Esta técnica ha probado ya su seguridad en personas sanas, en las que se ha visto que los imanes disminuyen la excitabilidad en la corteza cerebral. Y para poder acelerar el desarrollo clínico en pacientes, Foffani y Oliviero, junto con Juan Aguilar y la Fundación del Hospital Nacional de Parapléjicos, han creado una spin-off denominada Neurek S.L. y han desarrollado un prototipo para la aplicación de la tSMS en la clínica.
Gracias a esto el primer ensayo con pacientes de Parkinson empezará el próximo mes de octubre liderado por el CINAC, con la colaboración del Hospital de Parapléjicos de Toledo y el Clínico de Madrid, a través de los cuales se reclutarán los pacientes. Esta técnica supondrá una terapia complementaria al tratamiento farmacológico actual y podría estar disponible en un par de años.
“Lo más innovador y revolucionario es que esta nueva técnica es portátil, no invasiva y el paciente podrá administrarla en su domicilio”, explica Foffani, que junto con Oliviero, es cofundador de Neurek. Aún habrá que establecer dosis y duración de las mismas, que se determinarán en el ensayo clínico, pero Foffani apunta a sesiones de media hora durante unos nueve días, que se repetirían periódicamente.
El prototipo para investigación cuesta unos 2.000 euros, una cantidad que se reduciría considerablemente para su comercialización, haciéndolo muy asequible, destaca.
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29/11/17
Insomnio y ansiedad, signos de Parkinson [29-11-17]
Insomnio y ansiedad, signos de Parkinson
Los síntomas no motores son poco conocidos.
La Sociedad Neurológica Argentina promovió este año la difusión del Parkinson, cuyo diagnóstico precoz y tratamiento temprano son clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La patología es la segunda enfermedad neurológica crónica más común entre adultos después del Alzheimer. Se estima que su prevalencia mundial es de 1 a 2% en personas mayores de 65 años.
A pesar de que el Parkinson está asociado a síntomas motores (temblor, rigidez, movimientos lentos, desequilibrio y pérdida de expresión facial); también tiene signos no motores como depresión, dolores, pérdida del conocimiento y problemas para dormir. En muchos casos son el primer signo de la enfermedad, mucho antes de la aparición de los síntomas clásicos.
El Parkinson es una patología crónica que afecta gradualmente los músculos y la capacidad de movimiento y la calidad de vida.
Según investigaciones recientes, la depresión, los trastornos del sueño, la disminución del olfato o la constipación pueden anteceder por años al diagnóstico del Parkinson. Cuanto más precoz sea la consulta del paciente y la intervención del neurólogo, menor será el impacto de la enfermedad sobre la calidad de vida y el aislamiento social.
La Sociedad Neurológica Argentina empleó el registro nacional sobre la enfermedad de Parkinson (que representa el 53% de la población nacional) para realizar un estudio sobre cómo los síntomas no motores afectan a los enfermos. Sobre un total de 415 pacientes, identificados entre 2009 y 2011, la mayoría de ellos había comenzado con la enfermedad a edades habituales, es decir entre los 55 y 65 años (48%), un grupo menor antes de los 55 (34%), y otro menor aún, luego de los 70 años (18%).
La importancia y la necesidad de una difusión sobre los síntomas de la enfermedad y sobre cuáles pueden ser sus indicadores tempranos permitirán realizar un diagnóstico precoz y demorar su evolución, manteniendo la calidad de vida en el largo plazo y evitando el aislamiento social de los afectados.
19/11/17
El ejercicio moderado reduce el riesgo de Parkinson [19-11-17]
El ejercicio moderado reduce el riesgo de Parkinson
- Demuestran la capacidad de una proteína para desencadenar Parkinson
- ¿Qué es el Parkinson?
Investigadores suecos han realizado un estudio que podría ayudar a reducir, sin mucho esfuerzo aunque con gran constancia, el riesgo de Parkinson en la población ya que han encontrado que aquellas personas que realizan ejercicio moderado de manera constante durante un periodo superior a diez años tienen menor riesgo de sufrir esta enfermedad degenerativa crónica.
Este nuevo estudio, cuyos resultados se publican en la edición digital de 'Brain: a Journal of Neurology', revela que realizar "una cantidad media" de actividad física reduce el riesgo de la enfermedad de Parkinson. Sus autores siguieron a 43.368 personas en Suecia durante un promedio de 12,6 años para ver el impacto de la actividad física sobre el riesgo de esta patología.
Karin Wirdefeldt, del Instituto Karolinska en Estocolmo, y sus colegas utilizaron la Cohorte Nacional Sueca de Marzo para analizar información exhaustiva sobre la actividad física de todo tipo. Evaluaron actividades del hogar y de desplazamientos, la actividad profesional, el ejercicio durante el tiempo de ocio y la actividad física diaria total según los datos proporcionados por 27.863 mujeres y 15.505 hombres mediante un extenso cuestionario.
A los efectos de este estudio, la actividad física se cuantificó en equivalentes metabólicos (MET, por sus siglas en inglés) horas por día, basados en el consumo de oxígeno estimado asociado a dichas actividades. Al inicio del trabajo, el 1 de octubre de 1997, ningún participante estaba aquejado de Parkinson.
Los implicados en la investigación fueron seguidos desde esa línea inicial hasta la fecha del diagnóstico de la enfermedad de Parkinson, la fecha de la muerte, la fecha de emigración o el final del tiempo de seguimiento, el 31 de diciembre de 2010, lo que ocurriera primero. En ese momento, se identificaron 286 casos de Parkinson.
En comparación con los participantes que realizaron menos de dos horas a la semana de actividad del hogar y de los desplazamientos, los que pasaron más de seis horas a la semana en los mismos tipos de actividades tuvieron un 43 por ciento menos de riesgo de desarrollar enfermedad de Parkinson.
Frente a un bajo nivel de actividad física total, un nivel medio de actividad física total (una media de 39,1 horas MET por día) se vinculó con un riesgo de enfermedad de un 45 por ciento menos de Parkinson en los hombres. El ejercicio en el tiempo libre no se asoció con el riesgo de la enfermedad de Parkinson cuando se analizó solo.
La directora del estudio, Karin Wirdefeldt, investigadora del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística y Departamento de Neurociencia Clínica, explica: "Encontramos que un nivel medio de actividad física diaria total se asocia con un menor riesgo de enfermedad de Parkinson. El efecto protector de la actividad física fue apoyado además cuando resumimos todas las pruebas disponibles publicadas de los estudios de cohorte prospectivos. Estos hallazgos son importantes tanto para la población en general como para el cuidado de la salud de los pacientes con la enfermedad de Parkinson".
1/11/17
Relacionan la migraña con un mayor riesgo de sufrir párkinson [1-11-17]
Relacionan la migraña con un mayor riesgo de sufrir párkinson
Más de 3,5 millones de personas en España sufren migrañas. Ahora, un nuevo estudio ha revelado que las personas que sufren de migrañas durante la edad adulta tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson u otro tipo de trastornos relacionados con el movimiento.
Para el estudio, los investigadores realizaron un seguimiento a 5.620 personas con edades comprendidas entre los 33 y los 65 años durante 25 años. Al principio del estudio, 3.924 de los participantes no tenía dolores de cabeza, 1.028 padecían dolores de cabeza sin síntomas de migraña, 238 tenían migraña sin aura y 430 presentaban migraña con aura. Posteriormente evaluaron si los voluntarios tenían síntomas de párkinson o si habían sido diagnosticados con la enfermedad.
La comparación de los datos reveló que las personas con migraña con aura mostraban el doble de riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson que las que no presentaban jaquecas. Así, el 19,4% de las personas con migraña con aura exhibían síntomas de párkinson, comparado con el 12,6% de los que padecían migraña sin aura y el 7,5% de los que no sufría ningún tipo de dolor de cabeza.
“Una disfunción en el mensajero cerebral dopamina es común en el Parkinson y SPI (Síndrome de Piernas Inquietas) y se ha planteado la hipótesis como una posible causa de la migraña durante muchos años. Los síntomas de la migraña, tales como bostezos excesivos, náuseas y vómitos se cree que están relacionados con la estimulación del receptor de dopamina”, afirma Ann I. Scher, líder del estudio.
El trabajo, llevado a cabo por investigadores de la Uniformed Services University of the Health Science de Bethesda, Maryland (EEUU) ha sido publicado en la revista Neurology.
31/10/17
Puede depresión ser indicador del mal de Parkinson [31-10-17]
Puede depresión ser indicador del mal de Parkinson
El mal de Parkinson es la segunda enfermedad neurológica más común entre los mayores de 65 años. Se desconoce qué la origina, pero no el deterioro que representa en la calidad de vida.
No sólo manifiesta problemas motores. La disminución de ciertas sustancias segregadas por el cerebro generan insomnio, dolores de cabeza, depresión crónica, y en conjunto ahondan la angustia de los pacientes.
Mary G Baker, presidenta de la Sociedad Europea de Parkinson, dijo: "cómo afectará todo esto a la relación con mi esposa, mis hijos, y por supuesto, surge otra pregunta que es determinante, que es ¿quién se encargará de mí cuando no pueda más valerme por mí mismo?".
"La depresión es parte de la enfermedad y no necesariamente se relaciona a la reacción psicológica que genera el diagnóstico", indicó Paolo Barone, de la Universidad de Nápoles, Italia.
La depresión puede ser un indicador de la llegada del Parkinson.
"La depresión está muy ligada al Parkinson, en algunas personas puede estar ahí incluso antes del diagnóstico", señaló Ray Chaudhuri, del Hospital de St. Mary, Londres.
Sin embargo, un estudio aplicado en seis países y que se presentó en el Congreso de la Sociedad Europea de Parkinson, indica que la depresión es un factor de cuidado.
Según el estudio, 80% de los pacientes con Parkinson presenta depresión, sin embargo 45% de ellos no lo reporta a su médico.
Además, la mitad de los médicos aseguró no saber cómo detectar la depresión.
Se espera que esta encuesta ayude a mejorar el diálogo entre pacientes y médicos, además de ser la base para crear estrategias de detección de síntomas depresivos, como cuestionarios o análisis neurológicos.
Si bien, México no es parte de este estudio, en el país no sólo llega a ser deficiente la comunicación con los pacientes. Según la Asociación Mexicana de Parkinson, la atención inadecuada con frecuencia tiene consecuencias negativas.
Pascual Zamora Contreras, presidente de la Asociación Mexicana de Parkinson, manifestó: "la mayoría están sobremedicados o con menor medicación, pero no tienen el punto exacto que les proporciona una dosis favorable".
30/10/17
La enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson
Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común, después del alzhéimer. ¿Por qué sucede?
muyinteresante.es
Empezamos con un poco de historia: la enfermedad de Parkinson fue descubierta por un médico londinense llamado James, y que se apellidaba, a ver si lo adivináis, Parkinson. James Parkinson que publicó en 1817 (¡este año hace el 200 aniversario!) Essay on the Shaking Palsy (Ensayo sobre la parálisis agitante), donde describe la mayoría de los síntomas clásicos motores presentes en la enfermedad de Parkinson.
Enfermedad que es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común, después del alzhéimer, con una prevalencia que aumenta según envejece la población y se estima que afecta al 1-2% de la población mayor de 65 años.
Cuando hablamos de la enfermedad de Parkinson enseguida nos vienen a la mente los temblores, pero no todo el mundo que tiene esta enfermedad los tiene ya que uno de cada cuatro pacientes no desarrolla temblores, y además los problemas motores van mucho más allá: rigidez muscular, calambres, dificultad para iniciar o terminar un movimiento.
Además, esta enfermedad es más que un trastorno motor y también existen síntomas no motores como desórdenes en el sueño, y se ha visto que algunos de los pacientes, tras varios años con la enfermedad de Parkinson, desarrollan demencia, por ejemplo uno de cada tres pacientes con Parkinson posteriormente desarrollan alzhéimer, o psicosis.
¿Por qué pasa esto?
La causa principal de la enfermedad es la degeneración de las neuronas dopaminérgicas en la substantia nigra, que es una parte importante en la regulación de la actividad motora. Cuando se deterioran estas neuronas, empieza a haber problemas porque baja su producción de dopamina, así que un modo de ayudar a estos pacientes es dándoles dopamina, que es el tratamiento principal: se les da levodopa, que es una molécula capaz de llegar al cerebro y allí se transforma en dopamina y los síntomas remiten.
Desgraciadamente, con el paso del tiempo el efecto terapéutico de la levodopa disminuye e incluso es objeto de debate si la administración continuada de levodopa durante años puede también generar problemas en los pacientes. Por ello, también se usan otros fármacos o la estimulación cerebral profunda para combatir los síntomas.
Pero todos estos tratamientos son paliativos, no curan: es como tener una piscina llena de dopamina, la piscina tiene un agujero y nosotros, como no sabemos cómo tapar el agujero, pues lo que hacemos es constantemente echar nueva dopamina.
Pero cada vez el agujero es más grande porque las neuronas van estando peor y llega un momento en el cual perdemos más dopamina que la que somos capaces de darle al paciente; entonces, vuelven los síntomas. Y desgraciadamente vuelven ya para quedarse.
A día de hoy la enfermedad es incurable, pero ahora podemos controlar los síntomas durante gran parte de los 15 años de media que viven los pacientes, y eso es algo que cuando se descubrió la enfermedad no se podía, vamos mejorando. Y si como sociedad continuamos apoyando políticas científicas, la investigación, no hay ningún motivo para no ser optimistas y creer que en un futuro, vamos a curar esta enfermedad igual que ya hemos hecho con muchas otras.
22/10/17
Controlar el estrés aminora efectos de Parkinson [22-10-17]
Controlar el estrés aminora efectos de Parkinson
El mal de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que deteriora la calidad de vida, cuya evolución se agrava con el estrés, indicó el secretario de Salud de Durango, Eduardo Díaz Juárez.
En un comunicado, consideró que ante la sintomatología del padecimiento es importante tomar medidas para enfrentar ese problema y dar los consejos necesarios para evitar que se intensifiquen sus efectos.
La sospecha de esa enfermedad, dijo, se da cuando se presentan al menos dos de cuatro signos, como el temblor en reposo, rigidez muscular, lentitud de movimientos voluntarios e involuntarios y la disminución o pérdida de los reflejos posturales.
Explicó que esta enfermedad está presente en todo el mundo, afecta a ambos géneros por igual, y a partir de la sexta década de vida se presenta el mayor número de casos.
Con el tiempo, el padecimiento lleva a una incapacidad gradual del paciente, cuya característica consiste en una serie de alteraciones en la movilidad cognitiva, la expresión y en la función de autonomía, expuso.
Detalló que las manifestaciones del Parkinson son bradicinesia (lentitud de movimientos), alteración de la motricidad, micrografía (estado en que la letra manuscrita del paciente cada vez se hace más pequeña e ilegible).
También se muestra como hipofonía (baja volumen de la voz), sialorrea (producción excesiva de saliva), temblor en reposo, rigidez muscular, signo o fenómeno de la rueda dentada, alteración de la postura e inestabilidad postural.
Díaz Juárez aclaró que no todos los síntomas aparecen en cada pacientes, y su evolución así como su progresión son variables, aunque es innegable que al tratarse de un trastorno progresivo, sus síntomas empeoran con el tiempo.
Esos signos se agravan por el estrés y las situaciones emocionales que causan ansiedad; los malestares suelen mejorar con el descanso, el sueño y se utilizan técnicas de relajación o cualquier estrategia para controlar las anteriores, explicó.
18/10/17
Caminar a intensidad moderada puede mejorar los síntomas del párkinson [18-10-17]
Caminar a intensidad moderada puede mejorar los síntomas del párkinson
Investigadores de la Universidad de Iowa y el Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Iowa, ambos en Estados Unidos, determinaron que las personas que padecen enfermedad de Parkinson leve o moderada pueden mejorar sus funciones motoras, estado de ánimo, forma física, habilidades de pensamiento y reducir su cansancio, si caminan como una forma de hacer ejercicio.
Para llegar a esta conclusión contaron con la participación de 60 adultos mayores que realizaron, durante seis meses, tres sesiones semanales de caminata a una intensidad moderada y llevando consigo monitores de frecuencia cardiaca. Cada sesión duraba 45 minutos. Además, se les realizaron pruebas para medir su función motora, estado de ánimo, cansancio, memoria y capacidades cognitivas.
Los investigadores determinaron que la velocidad media a pie era alrededor de 2,9 kilómetros por hora y los participantes fueron realizando ejercicio al 47% de su frecuencia cardiaca de reserva, lo que cumple con la definición de ejercicio aeróbico de intensidad moderada.
Los resultados, publicados en la revista 'Neurology', revelaron que caminar a paso ligero mejora la función motora y el estado de ánimo en un 15%, con una mejora del control de la atención/respuesta de un 14%, una reducción del cansancio de un 11% y un aumento de la aptitud y la velocidad aeróbica de la marcha en un 7%. En la prueba de función motora, los participantes mejoraron 2,8 puntos, lo que se considera una diferencia clínicamente importante.
“Los resultados sugieren que caminar puede proporcionar una manera segura y accesible de mejorar los síntomas de la enfermedad de Parkinson y la calidad de vida de los pacientes. Las personas con Parkinson leve o moderada que no tienen demencia y son capaces de caminar de forma independiente sin un bastón o andador pueden seguir con seguridad las directrices de ejercicio recomendadas para los adultos sanos, que incluyen 150 minutos por semana de actividad aeróbica moderada”, concluye Ergun Y. Uc, líder del estudio.
13/10/17
Manejar es un desafío para los pacientes con Parkinson [13-10-17]
Manejar es un desafío para los pacientes con Parkinson
Un estudio indica que los problemas cognitivos y musculares que provoca el Parkinson alteran la capacidad de manejar un vehículo en los adultos más mayores que padecen la enfermedad.
No obstante, existe "una gran variabilidad" en el rendimiento de cada paciente: algunos pueden manejar con tanta seguridad como lo hace una persona sin la condición neurodegenerativa.
El Parkinson es complejo y multifactorial, comentó a Reuters Health el doctor Ergun Y. Uc, quien recomendó que los pacientes con la enfermedad hablen con el médico sobre seguridad al conducir un vehículo. "Hay que evaluar a cada paciente", dijo el autor.
El Parkinson es una enfermedad cerebral degenerativa que causa temblores corporales, rigidez muscular y problemas para caminar y hablar.
El equipo de Uc, de la University of Iowa y del Centro Médico de Asuntos Veteranos de Iowa, comparó las habilidades visuales, físicas, cognitivas y de conducción vehicular en hombres y mujeres de unos 67 años, independientes y con licencia para conducir.
Del total, 84 personas tenían Parkinson leve a moderado y 182 no sufrían la enfermedad.
El 77 por ciento de los conductores con Parkinson cometió más errores en las señales de detención, los cambios de carril y los giros, y tuvo más problemas para controlar la velocidad y mantenerse en su carril que el grupo sin la enfermedad.
Pero el 23 por ciento de los conductores con Parkinson manejó con la misma seguridad que los conductores sanos, publicó el equipo en la revista Neurology.
Un instructor profesional de manejo evaluó filmaciones de los participantes en una ruta establecida de 45 minutos por el campo y la ciudad; eran vías de dos y cuatro carriles a bordo de un automóvil con sensores ocultos.
"El test no incluyó peligros súbitos", en los que el tiempo de reacción es crítico, aclaró el equipo.
Los conductores con Parkinson eran dos veces más propensos a cometer errores graves, como entrar a una intersección con luz roja o no detenerse ante la señal correspondiente.
La familiaridad con los caminos minimizaba esos errores; los problemas cognitivos y visuales fueron los mejores vaticinadores de conducción insegura.
Estos resultados parten de otros dos estudios del mismo equipo. Uno había demostrado que las personas con Parkinson no pueden detectar las señales de tránsito y las indicaciones junto al camino mientras manejan, y que son más propensos a cometer errores de seguridad.
El segundo estudio reveló que realizar otra actividad al manejar, como conversar con un pasajero, aumenta el riesgo de los conductores con Parkinson de cometer errores.
Uc está dirigiendo un estudio financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos para desarrollar un sistema predictivo de habilidades de manejo en estos pacientes.
Contrarrestan los síntomas del Parkinson con clases de taichi [13-10-17]
Contrarrestan los síntomas del Parkinson con clases de taichi
Dados sus beneficios comprobados, aconsejan practicarlo lo más precozmente posible
Aunque parezca extraño, los movimientos lentos, pausados y coordinados de una disciplina física china milenaria como el taichi son ideales para las personas con Parkinson. Es más, es tanta la relajación que generan que, poco a poco, la sesión logra que empiece a desvanecerse uno de los síntomas más conocidos de la enfermedad, el temblor.
"La práctica del taichi en personas con Parkinson es muy novedosa, como lo son otras terapias secundarias de rehabilitación (tango o yoga). En este caso, deben concentrarse para poder hacer movimientos lentos y muy medidos, que mejoran la elongación y la coordinación, y les permiten contrarrestar los síntomas clásicos de la enfermedad, que son la rigidez, el temblor o los movimientos involuntarios (disquinesias)", explicó la doctora Cecilia Peralta, del Grupo de Movimientos Anormales y Parkinson de la Sociedad Neurológica Argentina (SNA).
Y así ocurrió con más de 50 pacientes en una sesión de taichi durante una reunión organizada por un programa de la SNA que promueve el ejercicio supervisado en personas que conviven con este mal, que afecta las neuronas de una zona del cerebro conocida como sustancia nigra y que controlan los movimientos musculares. Por eso, las personas con Parkinson van perdiendo la expresividad en la cara, mueven la mano más lentamente, escriben con una letra más chica o caminan arrastrando los pies.
"Como van perdiendo ciertos reflejos posturales y de equilibrio, todas las terapias físicas que estimulen la reeducación de la postura y el equilibrio, como el taichi, van a dar buen resultado sólo si se las realiza de manera sostenida, es decir semanal o diariamente -comentó el doctor Diego Bauso, del mismo grupo de trabajo-. Y a veces hasta complementan muy bien el tratamiento farmacológico."
Es que, según coincidieron Peralta, Bauso y la doctora Nélida Garretto, que impulsan el Programa Parkinson en Movimiento, es común que los pacientes piensen que pueden hacer mucho menos de lo que en realidad pueden. "Este tipo de ejercicios en ambientes controlados les permiten desarrollar ciertas capacidades que tienen latentes", agregó Bauso.
Eso sí, la constancia es la clave: "Cuando dejan de hacer el ejercicio, el beneficio se pierde -indicó el experto-. Si son constantes, los beneficios son claros". La lista incluye la mejoría del control postural, que es lo que más afecta la enfermedad en las etapas moderadas o avanzadas y predispone a las caídas. Poder recuperar el equilibrio y la orientación es otro efecto positivo, según escalas de evaluación motora.
De hecho, esos resultados cambiaron la práctica médica. "Cuando enviamos a los pacientes a realizar la rehabilitación física tradicional, es alta la deserción -observó Garretto-. Con el taichi, como con el tango, vemos que eso no ocurre y que hasta estimulan el intercambio social."
Pero eso no es todo. "Antes, indicábamos la rehabilitación en los casos más avanzados de la enfermedad. Ahora, lo hacemos lo antes posible", dijo Peralta. Es que, como precisó Bauso, comenzar a hacer estos ejercicios en la etapa inicial del Parkinson "mejora su evolución".
Diez minutos diarios
Durante casi una hora, la voz pausada y suave del instructor dirigió los movimientos lentos con los que más de 50 personas hicieron distinas figuras corporales en uno de los salones del Círculo Oficiales de Mar. Al final, el instructor les aconsejó: "Repitan estos ejercicios en casa, 10 minutos a la mañana. Con un poquito todos los días, al mes van a andar mejor".
Eleodoro, de 68 años, que convive con el Parkinson desde hace 6 años y nunca dejó de trabajar en la panadería, terminó la sesión relajado y sin temblor visible en las manos. "Me alivia -dijo-. Tenemos poca estabilidad, pero acá no nos caímos, así que vale la pena probarlo, ¿no...?"
Para Elena Marcos, de 58 años y vecina de Lincoln, fue toda una novedad. "No lo conocía, y eso que pruebo todo lo que puedo. Estoy empezando a perder el equilibrio y acá no lo noté. Da agilidad y sensación de serenidad, que es lo que necesitamos para estar bien."
El taichi no aumenta la frecuencia cardíaca ni el temblor natural del cuerpo, explicó Garretto. "Como el temblor en el Parkinson está muy relacionado con la ansiedad y la tensión emocional, es un síntoma que mejora. Los pacientes aplican técnicas de relajación en cualquier momento", finalizó.
11/10/17
Científicos israelíes descubrieron que la escritura puede diagnosticar el Parkinson [11-10-17]
Científicos israelíes descubrieron que la escritura puede diagnosticar el Parkinson
AJN.- Un nuevo estudio israelí sugiere un método innovador y no invasivo para diagnosticar el Parkinson en una fase bastante temprana. Fue testeado en pruebas sobre más de 40 pacientes. Nada menos que 10 millones de personas en todo el mundo sufren temblores, trastornos del equilibrio y la rigidez asociada con la EP, que no tiene cura.
Un nuevo estudio israelí comparó la escritura de personas sanas con la de personas con la Enfermedad de Parkinson (EP) y ofrece la promesa de proporcionar una herramienta de diagnóstico simple en las primeras etapas de la enfermedad progresiva causada por la muerte de las células nerviosas que permiten el control muscular.
Nada menos que 10 millones de personas en todo el mundo sufren temblores, trastornos del equilibrio y la rigidez asociada con la EP, que no tiene cura. El estudio de la escritura es la última de muchas investigaciones israelíes sobre las causas, el diagnóstico y el tratamiento de la EP.
Desafortunadamente, los médicos pueden diagnosticarla definitivamente sólo mediante la observación de los síntomas clínicos que aparecen en una fase relativamente avanzada o mediante la administración de una prueba que utiliza un material radiactivo para ver la imagen del cerebro.
Pero los investigadores de la Universidad de Haifa y el Centro Médico Rambam en Haifa creen que su estudio muestra cómo la enfermedad se puede detectar antes, de forma no invasiva y sin radiación.
“La identificación de los cambios en la escritura puede llevar a un diagnóstico precoz de la enfermedad y la intervención neurológica en un momento crítico”, explicó la profesora Sara Rosenblum del Departamento de Terapia Ocupacional de la Universidad.
La publicación de los resultados en la revista de la Sociedad Europea de Neurología despertó un gran interés en el Congreso Internacional de la Enfermedad de Parkinson celebrado el verano pasado en Sydney, Australia.
Rosenblum inició el estudio, que comparó muestras de escritura de 40 enfermos con Parkinson y los sujetos libres de la enfermedad. Antiguamente, la mayoría de los estudios se centraban en las habilidades motoras (dibujar espirales, por ejemplo) y no en la escritura que implica habilidades cognitivas, como la firma de un cheque o la copia de direcciones.
Según Rosenblum, los pacientes con la EP “notan un cambio en sus capacidades cognitivas, incluso antes de que experimenten un cambio en sus habilidades motoras”.
Su investigación se realizó en colaboración con la doctora Llana Schlesinger, directora del Centro de Trastornos del Movimiento y la enfermedad de Parkinson en el Rambam, y los terapeutas ocupacionales en el hospital.
La escritura se realiza sobre una hoja de papel común colocado en una tableta electrónica, con la utilización de un lápiz especial con sensores sensibles a la presión. Un análisis computarizado de los resultados hace la comparación con la forma de escritura (longitud, anchura y altura de las letras), el tiempo necesario y la presión ejercida sobre la superficie mientras se realiza la acción.
Los pacientes con la Enfermedad de Parkinson escribieron sus letras más pequeñas, ejercen menos presión sobre la superficie de escritura y tomaron más tiempo para completar la tarea.
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23/7/17
Los temblores no siempre están presentes en pacientes con parkinson [23-7-17]
Los temblores no siempre están presentes en pacientes con parkinson
Parkinson
El parkinson en una enfermedad neurodegenerativa que muchas personas asocian con temblores. Sin embargo, no todos los pacientes diagnosticados con esta patología tienen que padecer necesariamente este síntoma. La enfermedad de parkinson puede empezar a manifestarse con rigidez muscular, pérdida de reflejos posturales, cierta inestabilidad en el equilibrio y la marcha, e incluso por una postura encorvada.
La Doctora Maria Jose Martí, neuróloga de la unidad del parkinson y de los trastornos de movimiento del Hospital Clínic de Barcelona, afirma que existen diferentes indicadores que pueden ser síntoma de un parkinson.
Parkinson, un diagnóstico difícil
Una persona que acuda a la consulta neurológica y que presente síntomas como los enumerados anteriormente, a pesar de no presentar temblores, puede ser un paciente con parkinson. Cuando los síntomas son claros basta con que el médico los conozca para poder realizar este diagnóstico, pero en ocasiones resulta más complicado saber a ciencia cierta si esta persona padece esta enfermedad o no, ya que el cuadro que presenta no afecta tanto al sistema motor ni presenta rigidez muscular. Muchas veces los estadios iniciales del parkinson se presentan de la mano de una depresión o de trastornos del sueño, así que lo más recomendable es someter al paciente a una exploración para llegar al diagnóstico final. Tampoco existe una prueba clínica concreta que confirme que se sufre esta enfermedad. Así que el especialista debe ser observador y valorar los síntomas que se presentan y la reacción que el paciente muestra frente a los tratamientos con medicación indicada para el parkinson. Sí que es cierto que los médicos pueden apoyar sus diagnósticos con unas pruebas radiológicas que ayudan a visualizar si existen alteraciones en algunos de los puntos claves de esta enfermedad. Las resonancias magnéticas también son de ayuda para descartar otras patologías.
Parkinon, una enfermedad que puede llevar a la confusión
En fases iniciales el parkinson puede confundirse con otras alteraciones, ya no solo por los síntomas sino por la reacción a los fármacos recetados. Además, el factor de los temblores no es estrictamente necesario para que se confirme un diagnóstico positivo en cuanto a esta patología. De hecho, la enfermedad puede ir variando a lo largo del tiempo, y mientras que puede no presentar temblores en la fase inicial y manifestarse éstos más adelante, también se puede dar la situación contraria, es decir, temblores al principio y su desaparición un tiempo después.
En qué momento se deben iniciar los tratamientos
Los tratamientos para luchar contra el parkinson pasan por diversas soluciones: fármacos, parches cirugía... El fármaco más activo es la levodopa, un tratamiento sustitutivo.
Hay muchas maneras de tratar esta enfermedad, pero en ningún caso se puede lograr un retroceso en el estado del paciente. De momento lo que se consigue es disminuir los síntomas y enlentecer la evolución de la patología. El paciente debe empezar a tratarse en cuanto se diagnostica. El neurólogo será el encargado de establecer cuál de los tratamientos es el más adecuado en función de los síntomas personales de casa paciente.
Enfrentarse a un diagnóstico de parkinson
No todos los pacientes reaccionan igual cuando se les diagnostica una enfermedad como el parkinson. Normalmente, quienes peor se lo toman son las personas jóvenes ya que al llevar un ritmo de vida más activo tienden a deprimirse al pensar que su futuro se perfila trágico y limitado. Cada médico deberá adoptar unas palabras y una actitud diferente con cada paciente a la hora de comunicar el diagnostico final. De hecho, para que no se produzcan estos estados de depresión, es importante aclarar que no todas las personas con parkinson tienen que acabar en una silla de ruedas.
Existen casos de pacientes que han conseguido estabilizar los síntomas durante 20 años sin presentar empeoramientos de salud, todo ello gracias a los tratamientos recetados.
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16/7/17
Una tomografía detecta Parkinson precozmente en personas con trastornos sueño
Una tomografía detecta Parkinson precozmente en personas con trastornos sueño
La investigación demuestra por primera vez que mediante esta técnica de diagnóstico por imagen se pueden detectar enfermedades neurodegenerativas.
lanacion.cl
Una tomografía por emisión de positrones (PET) permite detectar de forma precoz enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson en personas con trastornos del sueño en fase REM, según un estudio publicado en la revista The Lancet Neurology.
La investigación, realizada por los hospitales Clínic de Barcelona y Aarhus (Dinamarca), demuestra por primera vez que mediante esta técnica de diagnóstico por imagen se pueden detectar enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson aunque todavía no haya ningún síntoma.
Esto se debe a que la tomografía permite observar la inflamación y la falta de dopamina en la sustancia negra, la parte del cerebro que, al dañarse, provoca el Parkinson, en pacientes con trastornos del sueño en fase REM que aún no tienen síntomas típicos de la enfermedad.
Uno de los coordinadores del estudio, Eduard Tolosa, investigador emérito del Clínic-Idibaps y del Centro de Investigación Biomédica en red de Enfermedades Neurodegenerativas, explicó que la enfermedad de Parkinson se caracteriza por la acumulación de una proteína, la alfa-sinucleina, en las neuronas de la sustancia negra y otras áreas del sistema nervioso.
Esto provoca que las neuronas no produzcan dopamina e induzcan síntomas como temblor, lentitud de movimientos y diversos síntomas no motores como el trastorno del sueño en fase REM.
Los pacientes con trastorno de conducta del sueño REM se quejan de pesadillas y conductas anormales mientras duermen, como chillar o dar puñetazos, y diversos estudios publicados por los equipos de Tolosa y de Álex Iranzo, neurólogo de la Unidad de Trastornos del Sueño del Clínic, han demostrado que pueden derivar a padecer la enfermedad de Parkinson.
Los médicos ya saben que en el Parkinson tiene lugar un intenso proceso inflamatorio que se manifiesta por un aumento de las células de la glía, unas células del sistema nervioso encargadas de asegurar la supervivencia de las neuronas.
“La inflamación juega también un papel importante en la aparición de la enfermedad de Parkinson. Una de las prioridades en este campo es identificar de forma precoz qué pacientes desarrollarán enfermedades neurodegenerativas y encontrar dianas terapéuticas que permitan establecer nuevas estrategias para frenar su progresión en las fases tempranas”, señaló Tolosa.
En el estudio han participado 40 personas, la mitad con trastorno del sueño en fase REM sin síntomas de enfermedad de Parkinson, y la otra mitad, sanas.
A través de una Tomografía por Emisión de Positrones se les inyectó un marcador de las células gliales y observaron que en los pacientes con trastorno del sueño aparecía la misma inflamación característica de la glía que existe en los pacientes con Parkinson ya diagnosticados, y que esta inflamación no aparecía en las personas sanas.
Este es el primer estudio que demuestra que hay una inflamación de la glía en las fases previas de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y señala a estas células como una potencial diana terapéutica.
“Ahora llevaremos a cabo nuevos estudios de seguimiento para determinar si una mayor inflamación provoca una aparición más rápida de Parkinson. También determinaremos si tratamientos dirigidos contra la inflamación permiten evitar la aparición de párkinson en estos pacientes con trastorno de conducta del sueño REM”, agregó Iranzo.
La investigación demuestra por primera vez que mediante esta técnica de diagnóstico por imagen se pueden detectar enfermedades neurodegenerativas.
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Una tomografía por emisión de positrones (PET) permite detectar de forma precoz enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson en personas con trastornos del sueño en fase REM, según un estudio publicado en la revista The Lancet Neurology.
La investigación, realizada por los hospitales Clínic de Barcelona y Aarhus (Dinamarca), demuestra por primera vez que mediante esta técnica de diagnóstico por imagen se pueden detectar enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson aunque todavía no haya ningún síntoma.
Esto se debe a que la tomografía permite observar la inflamación y la falta de dopamina en la sustancia negra, la parte del cerebro que, al dañarse, provoca el Parkinson, en pacientes con trastornos del sueño en fase REM que aún no tienen síntomas típicos de la enfermedad.
Uno de los coordinadores del estudio, Eduard Tolosa, investigador emérito del Clínic-Idibaps y del Centro de Investigación Biomédica en red de Enfermedades Neurodegenerativas, explicó que la enfermedad de Parkinson se caracteriza por la acumulación de una proteína, la alfa-sinucleina, en las neuronas de la sustancia negra y otras áreas del sistema nervioso.
Esto provoca que las neuronas no produzcan dopamina e induzcan síntomas como temblor, lentitud de movimientos y diversos síntomas no motores como el trastorno del sueño en fase REM.
Los pacientes con trastorno de conducta del sueño REM se quejan de pesadillas y conductas anormales mientras duermen, como chillar o dar puñetazos, y diversos estudios publicados por los equipos de Tolosa y de Álex Iranzo, neurólogo de la Unidad de Trastornos del Sueño del Clínic, han demostrado que pueden derivar a padecer la enfermedad de Parkinson.
Los médicos ya saben que en el Parkinson tiene lugar un intenso proceso inflamatorio que se manifiesta por un aumento de las células de la glía, unas células del sistema nervioso encargadas de asegurar la supervivencia de las neuronas.
“La inflamación juega también un papel importante en la aparición de la enfermedad de Parkinson. Una de las prioridades en este campo es identificar de forma precoz qué pacientes desarrollarán enfermedades neurodegenerativas y encontrar dianas terapéuticas que permitan establecer nuevas estrategias para frenar su progresión en las fases tempranas”, señaló Tolosa.
En el estudio han participado 40 personas, la mitad con trastorno del sueño en fase REM sin síntomas de enfermedad de Parkinson, y la otra mitad, sanas.
A través de una Tomografía por Emisión de Positrones se les inyectó un marcador de las células gliales y observaron que en los pacientes con trastorno del sueño aparecía la misma inflamación característica de la glía que existe en los pacientes con Parkinson ya diagnosticados, y que esta inflamación no aparecía en las personas sanas.
Este es el primer estudio que demuestra que hay una inflamación de la glía en las fases previas de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y señala a estas células como una potencial diana terapéutica.
“Ahora llevaremos a cabo nuevos estudios de seguimiento para determinar si una mayor inflamación provoca una aparición más rápida de Parkinson. También determinaremos si tratamientos dirigidos contra la inflamación permiten evitar la aparición de párkinson en estos pacientes con trastorno de conducta del sueño REM”, agregó Iranzo.
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22/5/17
¿Cómo saber si tengo Parkinson Juvenil? [22-5-17]
¿Cómo saber si tengo Parkinson Juvenil?
El Parkinson no solo es una enfermedad de mayores. Aunque parezca sorprendente puede afectar también a los jóvenes. Te contamos cómo reconocer los síntomas de esta patología.
Cuando hablamos de Parkinson inevitablemente lo asociamos a personas mayores. No nos podemos imaginar que alguien joven puede verse afectado por esta enfermedad neurodegenerativa. Pero, 1 de cada 10 casos se diagnostica antes de los 50 y hasta un 20% de las personas afectadas han sido diagnosticadas antes de los 40 años.
Reconocer los síntomas
El Parkinson es una enfermedad neurodegenetiva que afecta al sistema nervioso, por lo que repercute al área encargada de coordinar la actividad, el tono muscular y los movimientos.
Tanto las personas mayores como los jóvenes pueden padecer los mismos síntomas. Los más conocidos son el temblor en reposo, la rigidez muscular y la acinesia, es decir, la dificultad para comenzar a realizar un movimiento.
También son frecuentes la bradicinesia, realizar de forma muy lenta un movimiento y la hipocinesia, ejecutar movimientos lentos y cortos, como les ocurre a un gran número de personas afectadas a la hora de andar, que no son capaces de caminar normal, sino a pasitos cortos.
Existen otros síntomas menos conocidos como:
- Depresión: casi un tercio de los pacientes con Parkinson sufren depresión como parte de la sintomatología.
- Estreñimiento.
- Cambios en el sueño: existe una alteración peculiar llamada "Trastorno de Conducta del sueño REM" (Rapid Eye Movement), que afecta al 60-70% de los enfermos. No es definitorio, pero es muy frecuente.
- Pérdida o disminución del sentido del olfato.
- Problemas de memoria o demencia: pueden darse en las fases intermedias de la enfermedad.
- Dolor: aparece en las fases medias y avanzadas de la enfermedad de Parkinson. Los expertos aseguran que es de muy difícil manejo desde el punto de vista terapéutico.
Aunque el Parkinson no tiene cura con los tratamientos actuales se puede vivir más de 20 años con una vida razonablemente buena.
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20/5/17
La lupa en el Párkinson [20-5-17]
La lupa en el Párkinson
Temblores, pérdida de equilibrio y lentitud en el movimiento. Estas son solo algunas de los problemas con los que deben convivir las personas que sufren la enfermedad de Parkinson, que padecen al menos 7.000 personas en Uruguay y 10 millones en el mundo.
Para entender mejor por qué el organismo provoca este inconveniente, un equipo integrado por científicos de una universidad española y otra estadounidense llevará a cabo la primera investigación mundial que busca comprenderla a través de los ojos. Como a menudo las personas que tienen esta enfermedad sufren problemas visuales, esta investigación ayudará a saber si la retina puede ser una prueba biológica para diagnosticar el párkinson. Al mismo tiempo, en un futuro, gracias a esta investigación, se podrá tener más certezas sobre cómo evoluciona un paciente con parkinson y cómo se puede tratarla. Por ahora, no hay una cura que permita erradicarla de manera efectiva. La investigación contará con el apoyo de la fundación del actor Michael J. Fox, el actor de Volver al futuro, quien donará 120.000 dólares para seguir ayudando a comprender una afección que produce consecuencias en el paciente y su familia.
Los síntomas empeoran con el paso del tiempo". Así describe la Fundación de la Enfermedad del Parkinson de Estados Unidos a esta patología, que en el mundo afecta a 10 millones de personas.
Con el objetivo de mejorar su diagnóstico y comprensión, un grupo de científicos puso en marcha el primer estudio a nivel mundial utilizando retinas humanas.
El principal investigador del proyecto, que empezó en febrero de 2015, es el doctor Nicolás Cuenca, coordinador del grupo de investigación del Sistema Visual de Neurobiología y Terapia de las Enfermedades Neurodegenerativas de la Universidad de Alicante, de España, en colaboración con el doctor Thomas Beach, del Instituto de Investigación de Salud Banner Sun, de Sun City, Arizona (EE.UU.).
Los dos comenzaron su colaboración en 2014 y publicaron un documento que muestra, por primera vez, que los cambios moleculares característicos de la proteína conocida como alfa-sinucleína se hallan en la retina de los pacientes con parkinson.
Este primer trabajo conjunto de estos dos científicos llevó al proyecto actual, que comportará un estudio completo anatómico y bioquímico, y que será financiado por la Fundación Michael J. Fox.
Cómo se hará.
El estudio se llevará a cabo con retinas de pacientes con párkinson fallecidos, donadas por el Instituto de Investigación de la Salud Banner Sun, un centro dedicado al estudio de esta patología y a la enfermedad de Alzheimer, también financiado por la Fundación de Fox.
Cuenca destacó que la retina supone un modelo muy adecuado para analizar el funcionamiento del cerebro, ya que se trata de una prolongación de este órgano y forma parte del sistema nervioso central.
Esta enfermedad se produce por la degeneración progresiva de las neuronas dopaminérgicas del cerebro, las cuales liberan dopamina, un neurotransmisor que es clave para la función motora.
A medida que estas células mueren, aparecen los síntomas motores del párkinson, siendo los más comunes la ralentización de movimientos y los temblores en las manos.
Cuenca, que estudia la retina desde 1984, señaló que las células dopaminérgicas se encuentran asimismo en la retina y que las personas con parkinson a menudo experimentan trastornos visuales.
En la actualidad no hay ningún biomarcador (pruebas biológicas) que permita la detección precoz de esta enfermedad, indicó el experto.
Sin embargo, el trabajo anterior realizado por el equipo de Cuenca establece una relación entre la alteración de las células de la retina y el párkinson, que, a su vez, analiza estudios efectuados con modelos preclínicos de la enfermedad de Parkinson.
El doctor Cuenca estuvo estudiando las células dopaminérgicas de la retina en los Estados Unidos durante dos años y ha escrito varias publicaciones sobre este tema.
Este amplio bagaje alentó al Instituto de Investigación de Salud Banner Sun a contactar con él y a presentar un proyecto sobre el párkinson con retinas humanas a la Fundación Michael J. Fox, que finalmente concedió una beca de 120.000 dólares durante un año para desarrollar dicho trabajo.
"Vamos a determinar si, de hecho, las personas con párkinson tienen alteraciones en la retina, si éstas pueden ser identificadas y si podrían o no ser utilizadas como un biomarcador o como una prueba diagnóstica complementaria para detectar esta enfermedad y establecer su evolución", apuntó Cuenca.
Para el científico, el estudio de la retina puede ayudar en un futuro a detectar la enfermedad de Parkinson, ver su evolución y evaluar si los tratamientos son eficaces. EFE
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16/5/17
Rompamos los mitos del párkinson [16-5-17]
Rompamos los mitos del párkinson
La enfermedad de Parkinson es una patología neurológica muy poco conocida por la población, esta falta de información hace que se acompañe de mitos y conceptos erróneos que retrasan el diagnóstico temprano al paciente.
Lo que deberías saber
Muchas personas tienen dudas sobre qué y cómo se origina esta enfermedad. También quién podría ser candidato a padecerla. Acá aclaramos algunas dudas.
¿Es una enfermedad contagiosa?
La enfermedad de Parkinson no se contagia, es un padecimiento neurodegenerativo que afecta un área del cerebro llamada sustancia nigra –o negra–, donde se produce el neurotransmisor llamado dopamina que se encarga del control de movimientos voluntarios y equilibrio. Los primeros síntomas y signos de la enfermedad aparecen solo cuando se ha llegado a un déficit de un 80 % en la producción normal de dopamina; sin embargo, la enfermedad ha iniciado de manera silente de 10 a 15 años antes.
¿Es una enfermedad hereditaria?
En la mayoría de personas con enfermedad de Parkinson no es de carácter hereditario; sin embargo, en la minoría de los casos pueden tener una alteración genética y afectar a varios miembros de una misma familia.
¿Es una enfermedad mortal?
Desde que se dispone de medicamentos eficaces para el tratamiento sintomático de la enfermedad, la mortalidad de las personas con enfermedad de Parkinson no es mayor que en otras personas de su misma edad que no padecen de esta enfermedad.
¿Solo afecta a personas mayores?
La enfermedad de Parkinson no es parte normal del envejecimiento, aunque es más frecuente en adultos mayores. Esta empieza a manifestarse a partir de los 50 años de edad; aunque con menos frecuencia puede presentarse en jóvenes de 20 o 30 años de edad.
¿Las personas que tiemblan tienen párkinson?
No todas las personas que padecen de temblor tienen enfermedad de Parkinson y no todos los pacientes con párkinson tienen temblor, en algunas personas con párkinson el temblor es mínimo o ausente. La causa más frecuente de temblor en el adulto joven y adulto mayor es otra enfermedad neurodegenerativa llamada temblor esencial. Las manifestaciones clínicas motoras que caracterizan la enfermedad de Parkinson inician en la mitad del cuerpo y después de un tiempo se generalizan. Los signos cardinales de la enfermedad son, entre otros, temblor en reposo y lentitud de los movimientos voluntarios. También puede acompañarse de algunas manifestaciones no motoras, como salivación excesiva, trastornos depresivos, dolores musculares, síndrome de piernas inquietas, etcétera. En fases avanzadas se presenta la dificultad para realizar actividades cotidianas y autocuidado, necesitando ser asistidos por la familia o un cuidador.
¿La enfermedad provoca demencia?
Aunque los fallos de memoria no son característicos de la enfermedad, algunos pacientes pueden presentar alteraciones de memoria reciente y solo algunos pacientes en fases avanzadas de la enfermedad pueden presentar demencia.
¿Es curable?
Por el momento no existe ningún medicamento o procedimiento que pueda curar la enfermedad, el tratamiento está encaminado a mejorar los síntomas de la enfermedad.
¿No hay tratamiento?
Aunque la enfermedad de Parkinson no es curable, en la actualidad existen modernos medicamentos que ya están disponibles en El Salvador y en la mayoría de países del mundo, que permiten lograr un excelente control de los síntomas en fases tempranas e intermedias de la enfermedad; pero estos medicamentos pueden volverse menos efectivos a medida avanza y luego de un período variable de la evolución de la enfermedad pueden aparecer fluctuaciones motoras que en algunos pacientes pueden ser de difícil control. También se dispone de la alternativa neuroquirúrgica de la enfermedad de Parkinson como la palidotomía y la estimulación cerebral profunda (DBS: “Deep Brain Stimulation”) que puede ayudar a mejorar los síntomas de la enfermedad de algunos pacientes.
¿No hay nada que hacer por el paciente?
Por el momento no existe ninguna alternativa de tratamiento médico o quirúrgico que pueda curar o detener la enfermedad, los recursos terapéuticos disponibles en la actualidad permiten mejorar independencia y la calidad de vida de las personas que viven con párkinson. Como tratamiento complementario es muy importante el tratamiento no farmacológico, como fisioterapia, educación especial, terapia del lenguaje, ejercicio físico y rehabilitación cognitiva y otras terapias no farmacológicas disponibles.
¿No hay apoyo para familiares?
En varios países del mundo existen Asociaciones Parkinson, y desde hace 17 años en El Salvador se cuenta con el grupo de apoyo APAES, donde se brinda a los pacientes y su familia apoyo, información, educación, consejos prácticos y algunas terapias no farmacológicas, además de otros servicios.
Ricardo López Contreras, neurólogo internista y director del Comité Científico Asesor de la Asociación de Parkinson de El Salvador (APAES), comentó que por la desinformación que existe sobre la enfermedad de Parkinson surgen mitos y conceptos erróneos que retrasan el diagnóstico temprano y los beneficios de un oportuno y adecuado tratamiento, lo cual impide apoyar a los cuidadores, impactando negativamente en la calidad de vida de los pacientes y familiares.
Esta enfermedad consiste en un desorden crónico y degenerativo de una de las partes del cerebro que controla el sistema motor y se manifiesta con una pérdida progresiva de la capacidad de coordinar los movimientos. Se produce cuando las células nerviosas de la sustancia negra del mesencéfalo, área cerebral que controla el movimiento, mueren o sufren algún deterioro. Entre las características que presentan están: temblor de reposo, lentitud en la iniciación de movimientos y rigidez muscular.
Por lo tanto, es necesario eliminar los mitos y las falsas creencias sobre la enfermedad, con el objeto de mejorar la condición de vida de las personas que la viven y de sus familias. Las mejores herramientas en la lucha contra la desinformación y el estigma de este padecimiento son la información, la educación y la concientización a toda la población. Por eso, a continuación se presentan las interrogantes que giran en torno a mitos más comunes de este padecimiento.
3/5/17
Un 20% enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia [3-5-17]
Un 20% enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia
Un 20% de los enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia, según ha afirmado hoy el neurólogo del Hospital Universitario de Stavenger (Noruega) Dag Aarsland en una jornada que sobre esta enfermedad ha celebrado el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de Navarra.
Este centro indica un comunicado que diversos factores de riesgo están implicados en el desarrollo de la demencia en los enfermos de Parkinson, entre ellos la edad, la gravedad de la enfermedad o la presencia de problemas cognitivos leves, y de hecho precisa que cerca de un 80% de las personas con Parkinson avanzado (afectados desde hace veinte años y con problemas motores severos) desarrolla demencia.
Un deterioro cognitivo que conlleva una repercusión social no sólo porque reduce la supervivencia del enfermo sino porque al mismo tiempo incrementa los costes sanitarios y por ello las líneas de investigación buscan definir y cuantificar de manera temprana estas alteraciones.
El objetivo es prevenir la progresión a la demencia e incluso desarrollar nuevos fármacos más específicos para este grupo de pacientes.
En opinión de Aarsland, "la enfermedad de Parkinson es mucho más que un trastorno del movimiento" ya que "la implicación de problemas neurocognitivos influye no sólo en la calidad de vida del paciente sino también en la de su familia" y por eso "el diagnóstico precoz mejorará el abordaje terapéutico de estas alteraciones y de la propia enfermedad de Parkinson".
27/4/17
Los sueños agresivos pueden indicar mayor riesgo de sufrir Parkinson [27-4-17]
Los sueños agresivos pueden indicar mayor riesgo de sufrir Parkinson
El entrenamiento del cerebro y una terapia motriz pueden ayudar en el transcurso de la enfermedad.
Las anomalías olfativas y depresiones pueden ser un síntoma temprano del mal de Parkinson. También los sueños agresivos indican un mayor riesgo, incluso diez o 20 años antes de que se manifieste esta enfermedad nerviosa, de acuerdo con la Sociedad Alemana de Neurología y la Sociedad Alemana para el Parkinson (DPG).
"Sin embargo, hasta ahora no hay un criterio confiable que determine con seguridad que una persona desarrollará Parkinson en el transcurso de los próximos años ni medicamentos que puedan evitar su aparición", dice Daniela Berg de la DPG. De todas formas, los medicamentos, el entrenamiento del cerebro y una terapia motriz pueden influir en el transcurso de la enfermedad.
25/4/17
El poder terapéutico de la música [25-4-17]
El poder terapéutico de la música
Musicoterapia aplicada a la enfermedad de Parkinson, a cargo de la pianista Conxita Bentz. Concierto-presentación de los discos «¡Oh! Mundo» y «El alba de las emociones». Presenta: Victoria Mora Pardo (presienta de la Asociación de Parkinson de Valencia). Organizan: Asociación de Parkinson de València y Club Diario Levante. Colabora: Clemente Pianos. 3 de noviembre.
Antes que patrimonio histórico-cultural de élites urbanas, la música fue bálsamo y entretenimiento popular. Sin duda, así lo ve y así lo trasladó a la audiencia que asistía el pasado martes a la sala del Club Diario Levante la pianista, compositora y musicoterapeuta Conxita Bentz. Dictó conferencia —«Musicoterapia aplicada a la enfermedad de Parkinson»—, bien documentada, afrontó coloquio entre expertos e interpretó una colección de composiciones propias compiladas en sus discos «¡Oh! Mundo» y «El alba de las emociones».
Nadie cuestiona, hoy por hoy, las virtudes de la musicoterapia y sus efectos en pacientes con dolencias neurodegenerativas. Pero fue a raíz de vivir la experiencia de un familiar enfermo de Parkinson, cuando Bentz tomó contacto con esta dolencia sin curación y comenzó su particular investigación. Habló con neurólogos, inició una frutífera colaboración con la Asociación Catalana para Parkinson y desarrolló todo un programa musical de aplicación terapéutica.
Así es como nació el disco «¡Oh! Mundo», el particular homenaje de Conxita Bentz a los enfermos de Parkinson y un trabajo musical propio con el que aplicar técnicas terapéuticas destinadas a combatir y ralentizar la evolución imparable de esta enfermedad descubierta en 1817 por el neurólogo inglés James Parkinson.
Conxita Bentz ha estudiado en profundidad la enfermedad y sus prácticas terapéuticas inciden en todos y cada uno de los procesos degenerativos: hipocinesia, temblor de reposo, rigidez, trastorno de la marcha, postura en flexión del tronco, pérdida del lenguaje, hipofonesis, micrografía, depresión y demencia. El trabajo con 20 pacientes durante un período de tiempo ha dado sus buenos resultados a Conxita Bentz, si bien como señalaron desde la platea el musicoterapeuta y profesor de la Universitat de València, Francisco Blasco, y el director general del Balneario de Chulilla y especialista en medicina del bienestar para enfermos crónicos, Xavier Marí, la ausencia de mediciones objetivas, de una parametrización cuantificable de los resultados privaban a la interesante experiencia de Bentz de base científica. No obstante, el testimonio de una de las pacientes de Bentz, Lola Mesado, dejaba patente las mejoras que esta terapia musical proporciona a los enfermos de Parkinson.
«El disfrute de la música, citó Bentz al neurólogo Herv Platel, es un acto en el que intervienen muchos estímulos, afectando a todas las áreas del cerebro.» Esta terapia complementaria, explicó la especialista en música contemporánea por la Academia Mozarteum de Salzburgo, «incide en el cerebro, verdadero director de orquesta de todo nuestro cuerpo, en el corazón y en el aparato psicomotor, a través de la armonía, la melodía y el ritmo.»
Bentz concluyó el acto, como no podía ser de otra manera, con un breve concierto en el que interpretó, gracias a la colaboración de Clemente Pianos, diversas composiciones suyas recogidas en sus grabaciones registradas por el sello que dirige el músico AdriáNomada, S&S Animamusic.
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23/4/17
Hierro contra el Parkinson [23-4-17]
Hierro contra el Parkinson
Un aumento de este mineral en la sangre disminuye el riesgo de desarrollar el Mal de Parkinson, según estudios sobre casi 90.000 personas.
La mayoría de nosotros no sabe por qué, pero desde pequeños oímos repetir que hay que comer alimentos ricos en hierro –uno de los mitos más conocidos es el de la espinaca y el personaje que se relaciona con ella en los dibujos animados y las historietas: Popeye.
Pero ¿por qué el hierro es tan útil, y hasta indispensable inclusive? Una de las principales funciones del hierro es favorecer el transporte del oxígeno a los tejidos y los músculos. Este proceso vital se produce mediante la hemoglobina, la mioglobina (que están constituidas justamente de hierro) y otras sustancias. Por lo tanto, así como el hierro es útil para la salud del organismo, parecería que también es útil para prevenir algunas enfermedades, entre otras el mal de Parkinson.
El estudio que investigó la asociación entre los niveles de hierro en la sangre y el riesgo de Parkinson fue llevado a cabo por los científicos de la Academia Europea de Bolzano en colaboración con un equipo de investigadores internacionales.
La doctora Irene Pichler y otros colegas utilizaron para investigar una metodología de “Aleatorización Mendeliana”, estimando el efecto de los niveles de hierro en la sangre sobre el riesgo de mal de Parkinson. En el estudio se utilizaron tres polimorfismos –cuando están presentes dos o más rasgos distintos evidentes en la misma población de una especie- en dos genes: HFE y TMPRSS6.
Los científicos realizaron un primer meta-análisis combinando los resultados de estudios que evaluaron el efecto genético en los niveles de hierro. En total, los estudios abarcaron a casi 22 mil personas procedentes de Europa y Australia. El segundo meta-análisis tomó estudios que evaluaron el efecto genético sobre el riesgo de mal de Parkinson –éstos involucraron a 20.809 personas con mal de Parkinson y 88.892 sujetos de control de Europa y Norteamérica.
Por último, los autores llevaron a cabo tres análisis de Aleatorización Mendeliana independientes para los tres polimorfismos con el fin de estimar el efecto del hierro en el Parkinson.
Los resultados del estudio fueron publicados en la revista PloS Medicine, e indican que el aumento de los niveles de hierro en la sangre está asociado a una reducción relativa del 3% del riesgo de mal de Parkinson.
El hierro pasa a ser, de esa manera, un elemento de gran importancia también en la posible prevención de la enfermedad para la cual, hasta el momento, no existe una cura definitiva. Si bien los científicos encontraron una relación entre el hierro y la reducción del riesgo, el mecanismo de base por el que ocurre todo esto sigue siendo poco claro.
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