18/10/17

Caminar a intensidad moderada puede mejorar los síntomas del párkinson [18-10-17]


Caminar a intensidad moderada puede mejorar los síntomas del párkinson
 Investigadores de la Universidad de Iowa y el Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Iowa, ambos en Estados Unidos, determinaron que las personas que padecen enfermedad de Parkinson leve o moderada pueden mejorar sus funciones motoras, estado de ánimo, forma física, habilidades de pensamiento y reducir su cansancio, si caminan como una forma de hacer ejercicio.

Para llegar a esta conclusión contaron con la participación de 60 adultos mayores que realizaron, durante seis meses, tres sesiones semanales de caminata a una intensidad moderada y llevando consigo monitores de frecuencia cardiaca. Cada sesión duraba 45 minutos. Además, se les realizaron pruebas para medir su función motora, estado de ánimo, cansancio, memoria y capacidades cognitivas.

Los investigadores determinaron que la velocidad media a pie era alrededor de 2,9 kilómetros por hora y los participantes fueron realizando ejercicio al 47% de su frecuencia cardiaca de reserva, lo que cumple con la definición de ejercicio aeróbico de intensidad moderada.

Los resultados, publicados en la revista 'Neurology', revelaron que caminar a paso ligero mejora la función motora y el estado de ánimo en un 15%, con una mejora del control de la atención/respuesta de un 14%, una reducción del cansancio de un 11% y un aumento de la aptitud y la velocidad aeróbica de la marcha en un 7%. En la prueba de función motora, los participantes mejoraron 2,8 puntos, lo que se considera una diferencia clínicamente importante.

“Los resultados sugieren que caminar puede proporcionar una manera segura y accesible de mejorar los síntomas de la enfermedad de Parkinson y la calidad de vida de los pacientes. Las personas con Parkinson leve o moderada que no tienen demencia y son capaces de caminar de forma independiente sin un bastón o andador pueden seguir con seguridad las directrices de ejercicio recomendadas para los adultos sanos, que incluyen 150 minutos por semana de actividad aeróbica moderada”, concluye Ergun Y. Uc, líder del estudio.

13/10/17

Manejar es un desafío para los pacientes con Parkinson [13-10-17]


Manejar es un desafío para los pacientes con Parkinson

Un estudio indica que los problemas cognitivos y musculares que provoca el Parkinson alteran la capacidad de manejar un vehículo en los adultos más mayores que padecen la enfermedad.

No obstante, existe "una gran variabilidad" en el rendimiento de cada paciente: algunos pueden manejar con tanta seguridad como lo hace una persona sin la condición neurodegenerativa.

El Parkinson es complejo y multifactorial, comentó a Reuters Health el doctor Ergun Y. Uc, quien recomendó que los pacientes con la enfermedad hablen con el médico sobre seguridad al conducir un vehículo. "Hay que evaluar a cada paciente", dijo el autor.

El Parkinson es una enfermedad cerebral degenerativa que causa temblores corporales, rigidez muscular y problemas para caminar y hablar.

El equipo de Uc, de la University of Iowa y del Centro Médico de Asuntos Veteranos de Iowa, comparó las habilidades visuales, físicas, cognitivas y de conducción vehicular en hombres y mujeres de unos 67 años, independientes y con licencia para conducir.

Del total, 84 personas tenían Parkinson leve a moderado y 182 no sufrían la enfermedad.

El 77 por ciento de los conductores con Parkinson cometió más errores en las señales de detención, los cambios de carril y los giros, y tuvo más problemas para controlar la velocidad y mantenerse en su carril que el grupo sin la enfermedad.

Pero el 23 por ciento de los conductores con Parkinson manejó con la misma seguridad que los conductores sanos, publicó el equipo en la revista Neurology.

Un instructor profesional de manejo evaluó filmaciones de los participantes en una ruta establecida de 45 minutos por el campo y la ciudad; eran vías de dos y cuatro carriles a bordo de un automóvil con sensores ocultos.

"El test no incluyó peligros súbitos", en los que el tiempo de reacción es crítico, aclaró el equipo.

Los conductores con Parkinson eran dos veces más propensos a cometer errores graves, como entrar a una intersección con luz roja o no detenerse ante la señal correspondiente.

La familiaridad con los caminos minimizaba esos errores; los problemas cognitivos y visuales fueron los mejores vaticinadores de conducción insegura.

Estos resultados parten de otros dos estudios del mismo equipo. Uno había demostrado que las personas con Parkinson no pueden detectar las señales de tránsito y las indicaciones junto al camino mientras manejan, y que son más propensos a cometer errores de seguridad.

El segundo estudio reveló que realizar otra actividad al manejar, como conversar con un pasajero, aumenta el riesgo de los conductores con Parkinson de cometer errores.

Uc está dirigiendo un estudio financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos para desarrollar un sistema predictivo de habilidades de manejo en estos pacientes.

Contrarrestan los síntomas del Parkinson con clases de taichi [13-10-17]

 
Contrarrestan los síntomas del Parkinson con clases de taichi

Dados sus beneficios comprobados, aconsejan practicarlo lo más precozmente posible

Aunque parezca extraño, los movimientos lentos, pausados y coordinados de una disciplina física china milenaria como el taichi son ideales para las personas con Parkinson. Es más, es tanta la relajación que generan que, poco a poco, la sesión logra que empiece a desvanecerse uno de los síntomas más conocidos de la enfermedad, el temblor.

"La práctica del taichi en personas con Parkinson es muy novedosa, como lo son otras terapias secundarias de rehabilitación (tango o yoga). En este caso, deben concentrarse para poder hacer movimientos lentos y muy medidos, que mejoran la elongación y la coordinación, y les permiten contrarrestar los síntomas clásicos de la enfermedad, que son la rigidez, el temblor o los movimientos involuntarios (disquinesias)", explicó la doctora Cecilia Peralta, del Grupo de Movimientos Anormales y Parkinson de la Sociedad Neurológica Argentina (SNA).

Y así ocurrió con más de 50 pacientes en una sesión de taichi durante una reunión organizada por un programa de la SNA que promueve el ejercicio supervisado en personas que conviven con este mal, que afecta las neuronas de una zona del cerebro conocida como sustancia nigra y que controlan los movimientos musculares. Por eso, las personas con Parkinson van perdiendo la expresividad en la cara, mueven la mano más lentamente, escriben con una letra más chica o caminan arrastrando los pies.

"Como van perdiendo ciertos reflejos posturales y de equilibrio, todas las terapias físicas que estimulen la reeducación de la postura y el equilibrio, como el taichi, van a dar buen resultado sólo si se las realiza de manera sostenida, es decir semanal o diariamente -comentó el doctor Diego Bauso, del mismo grupo de trabajo-. Y a veces hasta complementan muy bien el tratamiento farmacológico."

Es que, según coincidieron Peralta, Bauso y la doctora Nélida Garretto, que impulsan el Programa Parkinson en Movimiento, es común que los pacientes piensen que pueden hacer mucho menos de lo que en realidad pueden. "Este tipo de ejercicios en ambientes controlados les permiten desarrollar ciertas capacidades que tienen latentes", agregó Bauso.

Eso sí, la constancia es la clave: "Cuando dejan de hacer el ejercicio, el beneficio se pierde -indicó el experto-. Si son constantes, los beneficios son claros". La lista incluye la mejoría del control postural, que es lo que más afecta la enfermedad en las etapas moderadas o avanzadas y predispone a las caídas. Poder recuperar el equilibrio y la orientación es otro efecto positivo, según escalas de evaluación motora.

De hecho, esos resultados cambiaron la práctica médica. "Cuando enviamos a los pacientes a realizar la rehabilitación física tradicional, es alta la deserción -observó Garretto-. Con el taichi, como con el tango, vemos que eso no ocurre y que hasta estimulan el intercambio social."

Pero eso no es todo. "Antes, indicábamos la rehabilitación en los casos más avanzados de la enfermedad. Ahora, lo hacemos lo antes posible", dijo Peralta. Es que, como precisó Bauso, comenzar a hacer estos ejercicios en la etapa inicial del Parkinson "mejora su evolución".

Diez minutos diarios

Durante casi una hora, la voz pausada y suave del instructor dirigió los movimientos lentos con los que más de 50 personas hicieron distinas figuras corporales en uno de los salones del Círculo Oficiales de Mar. Al final, el instructor les aconsejó: "Repitan estos ejercicios en casa, 10 minutos a la mañana. Con un poquito todos los días, al mes van a andar mejor".

Eleodoro, de 68 años, que convive con el Parkinson desde hace 6 años y nunca dejó de trabajar en la panadería, terminó la sesión relajado y sin temblor visible en las manos. "Me alivia -dijo-. Tenemos poca estabilidad, pero acá no nos caímos, así que vale la pena probarlo, ¿no...?"

Para Elena Marcos, de 58 años y vecina de Lincoln, fue toda una novedad. "No lo conocía, y eso que pruebo todo lo que puedo. Estoy empezando a perder el equilibrio y acá no lo noté. Da agilidad y sensación de serenidad, que es lo que necesitamos para estar bien."

El taichi no aumenta la frecuencia cardíaca ni el temblor natural del cuerpo, explicó Garretto. "Como el temblor en el Parkinson está muy relacionado con la ansiedad y la tensión emocional, es un síntoma que mejora. Los pacientes aplican técnicas de relajación en cualquier momento", finalizó.
 

11/10/17

Científicos israelíes descubrieron que la escritura puede diagnosticar el Parkinson [11-10-17]


Científicos israelíes descubrieron que la escritura puede diagnosticar el Parkinson

AJN.- Un nuevo estudio israelí sugiere un método innovador y no invasivo para diagnosticar el Parkinson en una fase bastante temprana. Fue testeado en pruebas sobre más de 40 pacientes. Nada menos que 10 millones de personas en todo el mundo sufren temblores, trastornos del equilibrio y la rigidez asociada con la EP, que no tiene cura.

Un nuevo estudio israelí comparó la escritura de personas sanas con la de personas con la Enfermedad de Parkinson (EP) y ofrece la promesa de proporcionar una herramienta de diagnóstico simple en las primeras etapas de la enfermedad progresiva causada por la muerte de las células nerviosas que permiten el control muscular.

Nada menos que 10 millones de personas en todo el mundo sufren temblores, trastornos del equilibrio y la rigidez asociada con la EP, que no tiene cura. El estudio de la escritura es la última de muchas investigaciones israelíes sobre las causas, el diagnóstico y el tratamiento de la EP.

Desafortunadamente, los médicos pueden diagnosticarla definitivamente sólo mediante la observación de los síntomas clínicos que aparecen en una fase relativamente avanzada o mediante la administración de una prueba que utiliza un material radiactivo para ver la imagen del cerebro.

Pero los investigadores de la Universidad de Haifa y el Centro Médico Rambam en Haifa creen que su estudio muestra cómo la enfermedad se puede detectar antes, de forma no invasiva y sin radiación.

“La identificación de los cambios en la escritura puede llevar a un diagnóstico precoz de la enfermedad y la intervención neurológica en un momento crítico”, explicó la profesora Sara Rosenblum del Departamento de Terapia Ocupacional de la Universidad.

La publicación de los resultados en la revista de la Sociedad Europea de Neurología despertó un gran interés en el Congreso Internacional de la Enfermedad de Parkinson celebrado el verano pasado en Sydney, Australia.

Rosenblum inició el estudio, que comparó muestras de escritura de 40 enfermos con Parkinson y los sujetos libres de la enfermedad. Antiguamente, la mayoría de los estudios se centraban en las habilidades motoras (dibujar espirales, por ejemplo) y no en la escritura que implica habilidades cognitivas, como la firma de un cheque o la copia de direcciones.

Según Rosenblum, los pacientes con la EP “notan un cambio en sus capacidades cognitivas, incluso antes de que experimenten un cambio en sus habilidades motoras”.

Su investigación se realizó en colaboración con la doctora Llana Schlesinger, directora del Centro de Trastornos del Movimiento y la enfermedad de Parkinson en el Rambam, y los terapeutas ocupacionales en el hospital.

La escritura se realiza sobre una hoja de papel común colocado en una tableta electrónica, con la utilización de un lápiz especial con sensores sensibles a la presión. Un análisis computarizado de los resultados hace la comparación con la forma de escritura (longitud, anchura y altura de las letras), el tiempo necesario y la presión ejercida sobre la superficie mientras se realiza la acción.

Los pacientes con la Enfermedad de Parkinson escribieron sus letras más pequeñas, ejercen menos presión sobre la superficie de escritura y tomaron más tiempo para completar la tarea.

23/7/17

Los temblores no siempre están presentes en pacientes con parkinson [23-7-17]


Los temblores no siempre están presentes en pacientes con parkinson

Parkinson

El parkinson en una enfermedad neurodegenerativa que muchas personas asocian con temblores. Sin embargo, no todos los pacientes diagnosticados con esta patología tienen que padecer necesariamente este síntoma. La enfermedad de parkinson puede empezar a manifestarse con rigidez muscular, pérdida de reflejos posturales, cierta inestabilidad en el equilibrio y la marcha, e incluso por una postura encorvada.

La Doctora Maria Jose Martí, neuróloga de la unidad del parkinson y de los trastornos de movimiento del Hospital Clínic de Barcelona, afirma que existen diferentes indicadores que pueden ser síntoma de un parkinson.

Parkinson, un diagnóstico difícil

Una persona que acuda a la consulta neurológica y que presente síntomas como los enumerados anteriormente, a pesar de no presentar temblores, puede ser un paciente con parkinson. Cuando los síntomas son claros basta con que el médico los conozca para poder realizar este diagnóstico, pero en ocasiones resulta más complicado saber a ciencia cierta si esta persona padece esta enfermedad o no, ya que el cuadro que presenta no afecta tanto al sistema motor ni presenta rigidez muscular. Muchas veces los estadios iniciales del parkinson se presentan de la mano de una depresión o de trastornos del sueño, así que lo más recomendable es someter al paciente a una exploración para llegar al diagnóstico final. Tampoco existe una prueba clínica concreta que confirme que se sufre esta enfermedad. Así que el especialista debe ser observador y valorar los síntomas que se presentan y la reacción que el paciente muestra frente a los tratamientos con medicación indicada para el parkinson. Sí que es cierto que los médicos pueden apoyar sus diagnósticos con unas pruebas radiológicas que ayudan a visualizar si existen alteraciones en algunos de los puntos claves de esta enfermedad. Las resonancias magnéticas también son de ayuda para descartar otras patologías.

Parkinon, una enfermedad que puede llevar a la confusión

En fases iniciales el parkinson puede confundirse con otras alteraciones, ya no solo por los síntomas sino por la reacción a los fármacos recetados. Además, el factor de los temblores no es estrictamente necesario para que se confirme un diagnóstico positivo en cuanto a esta patología. De hecho, la enfermedad puede ir variando a lo largo del tiempo, y mientras que puede no presentar temblores en la fase inicial y manifestarse éstos más adelante, también se puede dar la situación contraria, es decir, temblores al principio y su desaparición un tiempo después.

En qué momento se deben iniciar los tratamientos

Los tratamientos para luchar contra el parkinson pasan por diversas soluciones: fármacos, parches cirugía... El fármaco más activo es la levodopa, un tratamiento sustitutivo.

Hay muchas maneras de tratar esta enfermedad, pero en ningún caso se puede lograr un retroceso en el estado del paciente. De momento lo que se consigue es disminuir los síntomas y enlentecer la evolución de la patología. El paciente debe empezar a tratarse en cuanto se diagnostica. El neurólogo será el encargado de establecer cuál de los tratamientos es el más adecuado en función de los síntomas personales de casa paciente.

Enfrentarse a un diagnóstico de parkinson

No todos los pacientes reaccionan igual cuando se les diagnostica una enfermedad como el parkinson. Normalmente, quienes peor se lo toman son las personas jóvenes ya que al llevar un ritmo de vida más activo tienden a deprimirse al pensar que su futuro se perfila trágico y limitado. Cada médico deberá adoptar unas palabras y una actitud diferente con cada paciente a la hora de comunicar el diagnostico final. De hecho, para que no se produzcan estos estados de depresión, es importante aclarar que no todas las personas con parkinson tienen que acabar en una silla de ruedas.

Existen casos de pacientes que han conseguido estabilizar los síntomas durante 20 años sin presentar empeoramientos de salud, todo ello gracias a los tratamientos recetados.

16/7/17

Una tomografía detecta Parkinson precozmente en personas con trastornos sueño

Una tomografía detecta Parkinson precozmente en personas con trastornos sueño


La investigación demuestra por primera vez que mediante esta técnica de diagnóstico por imagen se pueden detectar enfermedades neurodegenerativas.


lanacion.cl

Una tomografía por emisión de positrones (PET) permite detectar de forma precoz enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson en personas con trastornos del sueño en fase REM, según un estudio publicado en la revista The Lancet Neurology.

La investigación, realizada por los hospitales Clínic de Barcelona y Aarhus (Dinamarca), demuestra por primera vez que mediante esta técnica de diagnóstico por imagen se pueden detectar enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson aunque todavía no haya ningún síntoma.

Esto se debe a que la tomografía permite observar la inflamación y la falta de dopamina en la sustancia negra, la parte del cerebro que, al dañarse, provoca el Parkinson, en pacientes con trastornos del sueño en fase REM que aún no tienen síntomas típicos de la enfermedad.

Uno de los coordinadores del estudio, Eduard Tolosa, investigador emérito del Clínic-Idibaps y del Centro de Investigación Biomédica en red de Enfermedades Neurodegenerativas, explicó que la enfermedad de Parkinson se caracteriza por la acumulación de una proteína, la alfa-sinucleina, en las neuronas de la sustancia negra y otras áreas del sistema nervioso.

Esto provoca que las neuronas no produzcan dopamina e induzcan síntomas como temblor, lentitud de movimientos y diversos síntomas no motores como el trastorno del sueño en fase REM.

Los pacientes con trastorno de conducta del sueño REM se quejan de pesadillas y conductas anormales mientras duermen, como chillar o dar puñetazos, y diversos estudios publicados por los equipos de Tolosa y de Álex Iranzo, neurólogo de la Unidad de Trastornos del Sueño del Clínic, han demostrado que pueden derivar a padecer la enfermedad de Parkinson.

Los médicos ya saben que en el Parkinson tiene lugar un intenso proceso inflamatorio que se manifiesta por un aumento de las células de la glía, unas células del sistema nervioso encargadas de asegurar la supervivencia de las neuronas.

“La inflamación juega también un papel importante en la aparición de la enfermedad de Parkinson. Una de las prioridades en este campo es identificar de forma precoz qué pacientes desarrollarán enfermedades neurodegenerativas y encontrar dianas terapéuticas que permitan establecer nuevas estrategias para frenar su progresión en las fases tempranas”, señaló Tolosa.

En el estudio han participado 40 personas, la mitad con trastorno del sueño en fase REM sin síntomas de enfermedad de Parkinson, y la otra mitad, sanas.

A través de una Tomografía por Emisión de Positrones se les inyectó un marcador de las células gliales y observaron que en los pacientes con trastorno del sueño aparecía la misma inflamación característica de la glía que existe en los pacientes con Parkinson ya diagnosticados, y que esta inflamación no aparecía en las personas sanas.

Este es el primer estudio que demuestra que hay una inflamación de la glía en las fases previas de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y señala a estas células como una potencial diana terapéutica.

“Ahora llevaremos a cabo nuevos estudios de seguimiento para determinar si una mayor inflamación provoca una aparición más rápida de Parkinson. También determinaremos si tratamientos dirigidos contra la inflamación permiten evitar la aparición de párkinson en estos pacientes con trastorno de conducta del sueño REM”, agregó Iranzo.

22/5/17

¿Cómo saber si tengo Parkinson Juvenil? [22-5-17]

 
¿Cómo saber si tengo Parkinson Juvenil?

El Parkinson no solo es una enfermedad de mayores. Aunque parezca sorprendente puede afectar también a los jóvenes. Te contamos cómo reconocer los síntomas de esta patología.

Cuando hablamos de Parkinson inevitablemente lo asociamos a personas mayores. No nos podemos imaginar que alguien joven puede verse afectado por esta enfermedad neurodegenerativa. Pero, 1 de cada 10 casos se diagnostica antes de los 50 y hasta un 20% de las personas afectadas han sido diagnosticadas antes de los 40 años.

Reconocer los síntomas


El Parkinson es una enfermedad neurodegenetiva que afecta al sistema nervioso, por lo que repercute al área encargada de coordinar la actividad, el tono muscular y los movimientos.

Tanto las personas mayores como los jóvenes pueden padecer los mismos síntomas. Los más conocidos son el temblor en reposo, la rigidez muscular y la acinesia, es decir, la dificultad para comenzar a realizar un movimiento.

También son frecuentes la bradicinesia, realizar de forma muy lenta un movimiento y la hipocinesia, ejecutar movimientos lentos y cortos, como les ocurre a un gran número de personas afectadas a la hora de andar, que no son capaces de caminar normal, sino a pasitos cortos.

Existen otros síntomas menos conocidos como:

  • Depresión: casi un tercio de los pacientes con Parkinson sufren depresión como parte de la sintomatología.
  • Estreñimiento.
  • Cambios en el sueño: existe una alteración peculiar llamada "Trastorno de Conducta del sueño REM" (Rapid Eye Movement), que afecta al 60-70% de los enfermos.  No es definitorio, pero es muy frecuente.
  • Pérdida o disminución del sentido del olfato.
  • Problemas de memoria o demencia: pueden darse en las fases intermedias de la enfermedad.
  • Dolor: aparece en las fases medias y avanzadas de la enfermedad de Parkinson. Los expertos aseguran que es de muy difícil manejo desde el punto de vista terapéutico.

Aunque el Parkinson no tiene cura con los tratamientos actuales se puede vivir más de 20 años con una vida razonablemente buena.

20/5/17

La lupa en el Párkinson [20-5-17]


La lupa en el Párkinson

Temblores, pérdida de equilibrio y lentitud en el movimiento. Estas son solo algunas de los problemas con los que deben convivir las personas que sufren la enfermedad de Parkinson, que padecen al menos 7.000 personas en Uruguay y 10 millones en el mundo.

Para entender mejor por qué el organismo provoca este inconveniente, un equipo integrado por científicos de una universidad española y otra estadounidense llevará a cabo la primera investigación mundial que busca comprenderla a través de los ojos. Como a menudo las personas que tienen esta enfermedad sufren problemas visuales, esta investigación ayudará a saber si la retina puede ser una prueba biológica para diagnosticar el párkinson. Al mismo tiempo, en un futuro, gracias a esta investigación, se podrá tener más certezas sobre cómo evoluciona un paciente con parkinson y cómo se puede tratarla. Por ahora, no hay una cura que permita erradicarla de manera efectiva. La investigación contará con el apoyo de la fundación del actor Michael J. Fox, el actor de Volver al futuro, quien donará 120.000 dólares para seguir ayudando a comprender una afección que produce consecuencias en el paciente y su familia.

Los síntomas empeoran con el paso del tiempo". Así describe la Fundación de la Enfermedad del Parkinson de Estados Unidos a esta patología, que en el mundo afecta a 10 millones de personas.

Con el objetivo de mejorar su diagnóstico y comprensión, un grupo de científicos puso en marcha el primer estudio a nivel mundial utilizando retinas humanas.

El principal investigador del proyecto, que empezó en febrero de 2015, es el doctor Nicolás Cuenca, coordinador del grupo de investigación del Sistema Visual de Neurobiología y Terapia de las Enfermedades Neurodegenerativas de la Universidad de Alicante, de España, en colaboración con el doctor Thomas Beach, del Instituto de Investigación de Salud Banner Sun, de Sun City, Arizona (EE.UU.).

Los dos comenzaron su colaboración en 2014 y publicaron un documento que muestra, por primera vez, que los cambios moleculares característicos de la proteína conocida como alfa-sinucleína se hallan en la retina de los pacientes con parkinson.

Este primer trabajo conjunto de estos dos científicos llevó al proyecto actual, que comportará un estudio completo anatómico y bioquímico, y que será financiado por la Fundación Michael J. Fox.



Cómo se hará.


El estudio se llevará a cabo con retinas de pacientes con párkinson fallecidos, donadas por el Instituto de Investigación de la Salud Banner Sun, un centro dedicado al estudio de esta patología y a la enfermedad de Alzheimer, también financiado por la Fundación de Fox.

Cuenca destacó que la retina supone un modelo muy adecuado para analizar el funcionamiento del cerebro, ya que se trata de una prolongación de este órgano y forma parte del sistema nervioso central.

Esta enfermedad se produce por la degeneración progresiva de las neuronas dopaminérgicas del cerebro, las cuales liberan dopamina, un neurotransmisor que es clave para la función motora.

A medida que estas células mueren, aparecen los síntomas motores del párkinson, siendo los más comunes la ralentización de movimientos y los temblores en las manos.

Cuenca, que estudia la retina desde 1984, señaló que las células dopaminérgicas se encuentran asimismo en la retina y que las personas con parkinson a menudo experimentan trastornos visuales.

En la actualidad no hay ningún biomarcador (pruebas biológicas) que permita la detección precoz de esta enfermedad, indicó el experto.

Sin embargo, el trabajo anterior realizado por el equipo de Cuenca establece una relación entre la alteración de las células de la retina y el párkinson, que, a su vez, analiza estudios efectuados con modelos preclínicos de la enfermedad de Parkinson.

El doctor Cuenca estuvo estudiando las células dopaminérgicas de la retina en los Estados Unidos durante dos años y ha escrito varias publicaciones sobre este tema.

Este amplio bagaje alentó al Instituto de Investigación de Salud Banner Sun a contactar con él y a presentar un proyecto sobre el párkinson con retinas humanas a la Fundación Michael J. Fox, que finalmente concedió una beca de 120.000 dólares durante un año para desarrollar dicho trabajo.

"Vamos a determinar si, de hecho, las personas con párkinson tienen alteraciones en la retina, si éstas pueden ser identificadas y si podrían o no ser utilizadas como un biomarcador o como una prueba diagnóstica complementaria para detectar esta enfermedad y establecer su evolución", apuntó Cuenca.

Para el científico, el estudio de la retina puede ayudar en un futuro a detectar la enfermedad de Parkinson, ver su evolución y evaluar si los tratamientos son eficaces. EFE

16/5/17

Rompamos los mitos del párkinson [16-5-17]


Rompamos los mitos del párkinson

La enfermedad de Parkinson es una patología neurológica muy poco conocida por la población, esta falta de información hace que se acompañe de mitos y conceptos erróneos que retrasan el diagnóstico temprano al paciente.


Lo que deberías saber

Muchas personas tienen dudas sobre qué y cómo se origina esta enfermedad. También quién podría ser candidato a padecerla. Acá aclaramos algunas dudas.

¿Es una enfermedad contagiosa?


La enfermedad de Parkinson no se contagia, es un padecimiento neurodegenerativo que afecta un área del cerebro llamada sustancia nigra –o negra–, donde se produce el neurotransmisor llamado dopamina que se encarga del control de movimientos voluntarios y equilibrio. Los primeros síntomas y signos de la enfermedad aparecen solo cuando se ha llegado a un déficit de un 80 % en la producción normal de dopamina; sin embargo, la enfermedad ha iniciado de manera silente de 10 a 15 años antes.

¿Es una enfermedad hereditaria?


En la mayoría de personas con enfermedad de Parkinson no es de carácter hereditario; sin embargo, en la minoría de los casos pueden tener una alteración genética y afectar a varios miembros de una misma familia.

¿Es una enfermedad mortal?

Desde que se dispone de medicamentos eficaces para el tratamiento sintomático de la enfermedad, la mortalidad de las personas con enfermedad de Parkinson no es mayor que en otras personas de su misma edad que no padecen de esta enfermedad.

¿Solo afecta a personas mayores?

La enfermedad de Parkinson no es parte normal del envejecimiento, aunque es más frecuente en adultos mayores. Esta empieza a manifestarse a partir de los 50 años de edad; aunque con menos frecuencia puede presentarse en jóvenes de 20 o 30 años de edad.

¿Las personas que tiemblan tienen párkinson?

No todas las personas que padecen de temblor tienen enfermedad de Parkinson y no todos los pacientes con párkinson tienen temblor, en algunas personas con párkinson el temblor es mínimo o ausente. La causa más frecuente de temblor en el adulto joven y adulto mayor es otra enfermedad neurodegenerativa llamada temblor esencial. Las manifestaciones clínicas motoras que caracterizan la enfermedad de Parkinson inician en la mitad del cuerpo y después de un tiempo se generalizan. Los signos cardinales de la enfermedad son, entre otros, temblor en reposo y lentitud de los movimientos voluntarios. También puede acompañarse de algunas manifestaciones no motoras, como salivación excesiva, trastornos depresivos, dolores musculares, síndrome de piernas inquietas, etcétera. En fases avanzadas se presenta la dificultad para realizar actividades cotidianas y autocuidado, necesitando ser asistidos por la familia o un cuidador.

¿La enfermedad provoca demencia?

Aunque los fallos de memoria no son característicos de la enfermedad, algunos pacientes pueden presentar alteraciones de memoria reciente y solo algunos pacientes en fases avanzadas de la enfermedad pueden presentar demencia.

¿Es curable?


Por el momento no existe ningún medicamento o procedimiento que pueda curar la enfermedad, el tratamiento está encaminado a mejorar los síntomas de la enfermedad.

¿No hay tratamiento?


Aunque la enfermedad de Parkinson no es curable, en la actualidad existen modernos medicamentos que ya están disponibles en El Salvador y en la mayoría de países del mundo, que permiten lograr un excelente control de los síntomas en fases tempranas e intermedias de la enfermedad; pero estos medicamentos pueden volverse menos efectivos a medida avanza y luego de un período variable de la evolución de la enfermedad pueden aparecer fluctuaciones motoras que en algunos pacientes pueden ser de difícil control. También se dispone de la alternativa neuroquirúrgica de la enfermedad de Parkinson como la palidotomía y la estimulación cerebral profunda (DBS: “Deep Brain Stimulation”) que puede ayudar a mejorar los síntomas de la enfermedad de algunos pacientes.

¿No hay nada que hacer por el paciente?

Por el momento no existe ninguna alternativa de tratamiento médico o quirúrgico que pueda curar o detener la enfermedad, los recursos terapéuticos disponibles en la actualidad permiten mejorar independencia y la calidad de vida de las personas que viven con párkinson. Como tratamiento complementario es muy importante el tratamiento no farmacológico, como fisioterapia, educación especial, terapia del lenguaje, ejercicio físico y rehabilitación cognitiva y otras terapias no farmacológicas disponibles.

¿No hay apoyo para familiares?


En varios países del mundo existen Asociaciones Parkinson, y desde hace 17 años en El Salvador se cuenta con el grupo de apoyo APAES, donde se brinda a los pacientes y su familia apoyo, información, educación, consejos prácticos y algunas terapias no farmacológicas, además de otros servicios.

Ricardo López Contreras, neurólogo internista y director del Comité Científico Asesor de la Asociación de Parkinson de El Salvador (APAES), comentó que por la desinformación que existe sobre la enfermedad de Parkinson surgen mitos y conceptos erróneos que retrasan el diagnóstico temprano y los beneficios de un oportuno y adecuado tratamiento, lo cual impide apoyar a los cuidadores, impactando negativamente en la calidad de vida de los pacientes y familiares.

Esta enfermedad consiste en un desorden crónico y degenerativo de una de las partes del cerebro que controla el sistema motor y se manifiesta con una pérdida progresiva de la capacidad de coordinar los movimientos. Se produce cuando las células nerviosas de la sustancia negra del mesencéfalo, área cerebral que controla el movimiento, mueren o sufren algún deterioro. Entre las características que presentan están: temblor de reposo, lentitud en la iniciación de movimientos y rigidez muscular.

Por lo tanto, es necesario eliminar los mitos y las falsas creencias sobre la enfermedad, con el objeto de mejorar la condición de vida de las personas que la viven y de sus familias. Las mejores herramientas en la lucha contra la desinformación y el estigma de este padecimiento son la información, la educación y la concientización a toda la población. Por eso, a continuación se presentan las interrogantes que giran en torno a mitos más comunes de este padecimiento.

3/5/17

Un 20% enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia [3-5-17]


Un 20% enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia

Un 20% de los enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia, según ha afirmado hoy el neurólogo del Hospital Universitario de Stavenger (Noruega) Dag Aarsland en una jornada que sobre esta enfermedad ha celebrado el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de Navarra.

Este centro indica un comunicado que diversos factores de riesgo están implicados en el desarrollo de la demencia en los enfermos de Parkinson, entre ellos la edad, la gravedad de la enfermedad o la presencia de problemas cognitivos leves, y de hecho precisa que cerca de un 80% de las personas con Parkinson avanzado (afectados desde hace veinte años y con problemas motores severos) desarrolla demencia.

Un deterioro cognitivo que conlleva una repercusión social no sólo porque reduce la supervivencia del enfermo sino porque al mismo tiempo incrementa los costes sanitarios y por ello las líneas de investigación buscan definir y cuantificar de manera temprana estas alteraciones.

El objetivo es prevenir la progresión a la demencia e incluso desarrollar nuevos fármacos más específicos para este grupo de pacientes.

En opinión de Aarsland, "la enfermedad de Parkinson es mucho más que un trastorno del movimiento" ya que "la implicación de problemas neurocognitivos influye no sólo en la calidad de vida del paciente sino también en la de su familia" y por eso "el diagnóstico precoz mejorará el abordaje terapéutico de estas alteraciones y de la propia enfermedad de Parkinson".