25/4/17

El poder terapéutico de la música [25-4-17]


El poder terapéutico de la música

Musicoterapia aplicada a la enfermedad de Parkinson, a cargo de la pianista Conxita Bentz. Concierto-presentación de los discos «¡Oh! Mundo» y «El alba de las emociones». Presenta: Victoria Mora Pardo (presienta de la Asociación de Parkinson de Valencia). Organizan: Asociación de Parkinson de València y Club Diario Levante. Colabora: Clemente Pianos. 3 de noviembre.

Antes que patrimonio histórico-cultural de élites urbanas, la música fue bálsamo y entretenimiento popular. Sin duda, así lo ve y así lo trasladó a la audiencia que asistía el pasado martes a la sala del Club Diario Levante la pianista, compositora y musicoterapeuta Conxita Bentz. Dictó conferencia —«Musicoterapia aplicada a la enfermedad de Parkinson»—, bien documentada, afrontó coloquio entre expertos e interpretó una colección de composiciones propias compiladas en sus discos «¡Oh! Mundo» y «El alba de las emociones».

Nadie cuestiona, hoy por hoy, las virtudes de la musicoterapia y sus efectos en pacientes con dolencias neurodegenerativas. Pero fue a raíz de vivir la experiencia de un familiar enfermo de Parkinson, cuando Bentz tomó contacto con esta dolencia sin curación y comenzó su particular investigación. Habló con neurólogos, inició una frutífera colaboración con la Asociación Catalana para Parkinson y desarrolló todo un programa musical de aplicación terapéutica.

Así es como nació el disco «¡Oh! Mundo», el particular homenaje de Conxita Bentz a los enfermos de Parkinson y un trabajo musical propio con el que aplicar técnicas terapéuticas destinadas a combatir y ralentizar la evolución imparable de esta enfermedad descubierta en 1817 por el neurólogo inglés James Parkinson.

Conxita Bentz ha estudiado en profundidad la enfermedad y sus prácticas terapéuticas inciden en todos y cada uno de los procesos degenerativos: hipocinesia, temblor de reposo, rigidez, trastorno de la marcha, postura en flexión del tronco, pérdida del lenguaje, hipofonesis, micrografía, depresión y demencia. El trabajo con 20 pacientes durante un período de tiempo ha dado sus buenos resultados a Conxita Bentz, si bien como señalaron desde la platea el musicoterapeuta y profesor de la Universitat de València, Francisco Blasco, y el director general del Balneario de Chulilla y especialista en medicina del bienestar para enfermos crónicos, Xavier Marí, la ausencia de mediciones objetivas, de una parametrización cuantificable de los resultados privaban a la interesante experiencia de Bentz de base científica. No obstante, el testimonio de una de las pacientes de Bentz, Lola Mesado, dejaba patente las mejoras que esta terapia musical proporciona a los enfermos de Parkinson.

«El disfrute de la música, citó Bentz al neurólogo Herv Platel, es un acto en el que intervienen muchos estímulos, afectando a todas las áreas del cerebro.» Esta terapia complementaria, explicó la especialista en música contemporánea por la Academia Mozarteum de Salzburgo, «incide en el cerebro, verdadero director de orquesta de todo nuestro cuerpo, en el corazón y en el aparato psicomotor, a través de la armonía, la melodía y el ritmo.»

Bentz concluyó el acto, como no podía ser de otra manera, con un breve concierto en el que interpretó, gracias a la colaboración de Clemente Pianos, diversas composiciones suyas recogidas en sus grabaciones registradas por el sello que dirige el músico AdriáNomada, S&S Animamusic.

23/4/17

Hierro contra el Parkinson [23-4-17]


Hierro contra el Parkinson

Un aumento de este mineral en la sangre disminuye el riesgo de desarrollar el Mal de Parkinson, según estudios sobre casi 90.000 personas.

La mayoría de nosotros no sabe por qué, pero desde pequeños oímos repetir que hay que comer alimentos ricos en hierro –uno de los mitos más conocidos es el de la espinaca y el personaje que se relaciona con ella en los dibujos animados y las historietas: Popeye.

Pero ¿por qué el hierro es tan útil, y hasta indispensable inclusive? Una de las principales funciones del hierro es favorecer el transporte del oxígeno a los tejidos y los músculos. Este proceso vital se produce mediante la hemoglobina, la mioglobina (que están constituidas justamente de hierro) y otras sustancias. Por lo tanto, así como el hierro es útil para la salud del organismo, parecería que también es útil para prevenir algunas enfermedades, entre otras el mal de Parkinson.

El estudio que investigó la asociación entre los niveles de hierro en la sangre y el riesgo de Parkinson fue llevado a cabo por los científicos de la Academia  Europea de Bolzano en colaboración con un equipo de investigadores internacionales.

La doctora Irene Pichler y otros colegas utilizaron para investigar una metodología de “Aleatorización Mendeliana”, estimando el efecto de los niveles de hierro en la sangre sobre el riesgo de mal de Parkinson. En el estudio se utilizaron tres polimorfismos –cuando están presentes dos o más rasgos distintos evidentes en la misma población de una especie- en dos genes: HFE y TMPRSS6.

Los científicos realizaron un primer meta-análisis combinando los resultados de estudios que evaluaron el efecto genético en los niveles de hierro. En total, los estudios abarcaron a casi 22 mil personas procedentes de Europa y Australia. El segundo meta-análisis tomó estudios que evaluaron el efecto genético sobre el riesgo de mal de Parkinson –éstos involucraron a 20.809 personas con mal de Parkinson y 88.892 sujetos de control de Europa y Norteamérica.

Por último, los autores llevaron a cabo tres análisis de Aleatorización Mendeliana independientes para los tres polimorfismos con el fin de estimar el efecto del hierro en el Parkinson.

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista PloS Medicine, e indican que el aumento de los niveles de hierro en la sangre está asociado a una reducción relativa del 3% del riesgo de mal de Parkinson.

El hierro pasa a ser, de esa manera, un elemento de gran importancia también en la posible prevención de la enfermedad para la cual, hasta el momento, no existe una cura definitiva. Si bien los científicos encontraron una relación entre el hierro y la reducción del riesgo, el mecanismo de base por el que ocurre todo esto sigue siendo poco claro.

20/4/17

El taichi mejora la estabilidad en pacientes con Parkinson [20-4-17]

El taichi mejora la estabilidad en pacientes con Parkinson

Un nuevo estudio realizado con 195 pacientes con Parkinson muestra que la práctica regular de taichi permite mejorar la estabilidad y otros problemas comunes asociados a la enfermedad. El trabajo se publica en la última edición del 'New England Journal of Medicine'.

La media de edad de los participantes era de 68 años. Todos presentaban un diagnóstico clínico de enfermedad de Parkinson suave o moderado; sufrían problemas motores como temblores, ridigez o bradiquinesia (lentitud de movimientos); tomaban medicación para la enfermedad y podían caminar o permanecer de pie sin ayuda.

Los autores del trabajo, de distintas instituciones médicas de Oregon (EEUU), dividieron a los voluntarios en tres grupos, cada uno asignado a una actividad: un programa periódico de estiramientos, un plan de ejercicios de resistencia o sesiones de taichi. Los tres tipos de ejercicio se llevaron a cabo en sesiones de 60 minutos, dos veces a la semana, durante seis meses.

El diccionario de la RAE define taichi como un "tipo de gimnasia china, de movimientos lentos y coordinados, que se hace para conseguir el equilibrio interior y la liberación de la energía". Entre los numerosas variedades que existen de esta "gimnasia", los investigadores adoptaron una tabla de "seis movimientos y ocho posturas".


Plan de entrenamiento


El taichi mejora la estabilidad en pacientes con Parkinson

El protocolo exacto que se utilizó en el estudio no está descrito en la publicación del 'New England'. Según explica a ELMUNDO.es Fuzhong Li, del Oregon Research Institute y principal autor del trabajo, los monitores emplearon un folleto que recoge el plan de entrenamiento, entre ellos los ocho pasos del ejercicio que debían aprender los pacientes.

El documento concreta también los seis puntos en los que hacer "énfasis durante el entrenamiento": movimientos de tronco; balanceo del tobillo; desplazamiento del peso del cuerpo; movimientos con las articulaciones del tobillo; coordinación entre los ojos y las manos y ejercicios de respiración.

Los investigadores evaluaron a los participantes al comienzo del estudio y al cabo de tres y seis meses. Durante este tiempo, los pacientes siguieron con su rutina habitual (incluida la práctica de ejercicio adicional). Según los resultados, el grupo de taichi estaba significativamente mejor que los otros dos.

La principal referencia para medirlo fue un indicador llamado "estabilidad postural". Se evaluó según los límites que podían alcanzar los pacientes al realizar una serie de movimientos sin desplazar el centro de gravedad del cuerpo o caerse, y el control de la dirección del cuerpo durante la actividad.

Al cabo del periodo de estudio también se observaron diferencias significativas en otros problemas comunes. Por ejemplo, el número de caídas fue menor entre los que hicieron taichi: un 67% menos que el grupo de ejercicios de estiramiento, y ligeramente inferior respecto a la actividad de resistencia).

Tres meses después de concluir la investigación, los resultados se mantenían. En el trabajo, según explica Fuzhong, no se midió la curva de aprendizaje de los ejercicios de taichi. "Sin embargo, al analizar los datos, no vimos una mejora clara hasta después de cuatro meses", explica el investigador, que considera que este tiempo puede reflejar el tiempo necesario para aprenderse los movimientos.

16/4/17

El 20 por ciento de los pacientes de Parkinson son diagnosticados antes de los 40 años [16-4-17]


El 20 por ciento de los pacientes de Parkinson son diagnosticados antes de los 40 años

Los últimos avances obtenidos en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad han tenido un espacio relevante en el I Congreso Español sobre la Enfermedad de Parkinson, que ha contado con la participación de la SEN

A pesar de que en la actualidad sólo existen tratamientos sintomáticos para la enfermedad de Parkinson, son muchas las esperanzas puestas en su terapia, tal como han coincidido en señalar los expertos participantes en el I Congreso Español sobre la Enfermedad de Parkinson, celebrado, recientemente, en Sevilla, organizado por la Federación Española de Parkinson (FEP), con la colaboración de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y la Asociación de Enfermos de Parkinson Andaluces.

Se calcula que aproximadamente 100.000 personas en España padecen la Enfermedad de Parkinson. Aunque constituye la segunda patología neurodegenerativa más frecuente en nuestro país entre las personas mayores de 65 años, el 20 por ciento de los pacientes ha sido diagnosticado antes de los 40 años.

Tal como explicó en el transcurso de este evento el presidente de la Federación Española de Parkinson (FEP), Carles Guinovart, “para los pacientes y familiares es fundamental una mayor coordinación entre los responsables de salud y de los servicios sociales y la creación de un grupo de trabajo que realice un plan de salud para la atención integral a los pacientes”.

“La creación de centros de día socio-sanitarios en los que puedan ser atendidos los afectados y/o familiares sin coste, una atención directa y multidisciplinar igualmente con el menor coste posible, la eliminación de las listas de espera para la cirugía, diagnósticos diferenciales, búsqueda de colaboraciones con bancos de tejidos neurológicos para facilitar la investigación, así como de bancos de información genética y la realización de un estudio epidemiológico para conocer el número real de afectados y previsión de futuro, son otras de nuestras prioridades a corto y largo plazo”, según apuntó el presidente de la FEP.
 

14/4/17

Hacer ejercicio regularmente pueden frenar al Parkinson

Hacer ejercicio regularmente pueden frenar al Parkinson

Una investigación publicada en la revista Journal of Parkinson's Disease sugiere que realizar dos horas y media de ejercicio semanal puede relentizar el avance del Parkinson. A su vez señala que incluso que ya padecen la enfermedad de manera avanzada podrían beneficiarse del ejercicio

lr21.com.uy

Un estudio publicado en la revista Journal of Parkinson’s Disease sugiere que practicar ejercicio regularmente pude relentizar el avance de la enfermedad de Parkinson, que provoca temblores, rigidez y problemas para caminar en quienes la padecen.

Los autores del estudio encontrar que incluso quienes ya sufren de Parkinson avanzado pueden beneficiarse de la actividad física.

Para el estudio los investigadores trabajaron con 3.400 pacientes en Estados Undios, los Países Bajos e Israel haciendoles un seguimiento durante dos años, tiempo en el que evaluaron los cambios en la movilidad relacionados con el Parkinson cronometrando cuánto tardaban los pacientes en levantarse de una silla, caminar unos tres metros, darse vuelta y volver a sentarse.

Miriam Rafferty, de la Universidad de Northwestern y del Instituto de Rehabilitación, en Chicago que lideró la investigación explicó en un comunicado de prensa que acompaña el artículo en la revista: “encontramos que las personas con enfermedad de Parkinson que mantuvieron 150 minutos de ejercicio a la semana tenían un declive más pequeño en la calidad de vida y la movilidad tras dos años, en comparación con las personas que no hicieron ejercicio o que hicieron menos ejercicio”.

Y agregó “el declive más pequeño fue significativo para las personas que comenzaron el estudio y hacían ejercicio con regularidad, al igual que para las personas que comenzaron a hacer 150 minutos de ejercicio a la semana tras su primera visita relacionada con el estudio”.


El ejercicio que más se disfrute

Este primer estudio no determinó qué tipos específicos de ejercicio podrían ser mejores para las personas con enfermedad de Parkinson, pero los hallazgos sugieren que al menos 150 minutos de cualquier tipo de ejercicio a la semana ofrecen beneficios.

“Las personas con enfermedad de Parkinson deben sentirse empoderadas para averiguar qué tipo de ejercicio disfrutan, incluso las que tienen síntomas más avanzados”, aseguró Rafferty al tiempo que explicó que su trabajo sugiere que las personas que no alcanzan ahora los niveles recomendados de ejercicio podrían comenzar a hacer ejercicio hoy y reducir los declives en la calidad de vida y en la movilidad que pueden ocurrir con esta enfermedad progresiva”.

31/3/17

¿La cafeína puede aliviar los síntomas del Parkinson? [31-3-17]


¿La cafeína puede aliviar los síntomas del Parkinson?

Entre tres a cuatros tasas de café diarias ayudan a contrarrestar los síntomas del Parkinson. Así lo señalan un grupo de especialistas de la Universidad McGill de Montreal, en Canadá, quienes encontraron que los pacientes con este mal que habían consumido cafeína mostraron una reducción de los problemas motores asociados a esta patología neurodegenerativa, según publica la revista “Neurology”.

El estudio fue realizado en 61 pacientes con Parkinson, la mitad de ellos recibió una píldora placebo, mientras que el resto tomó píldoras de cafeína.

Estas personas tomaron 100 mg de cafeína dos veces al día durante tres semanas, seguidas de otras tres semanas consumiendo 200 mg dos veces al día; lo que equivale a tomar entre dos y cuatro tazas diarias de café.

Ronald Postuma, uno de los principales responsables de este estudio, destaca que, aunque ya se había sugerido que esta bebida es capaz de reducir la aparición de este mal, esta es la primera vez que una investigación demuestra algún beneficio en pacientes que ya tienen Parkinson".

Aunque las mejorías todavía son modestas, pues se experimenta una ligera mejora en las escalas de daños motores y rigidez, Postumo considera que es suficiente para demostrar que se puede seguir indagando sobre este tema.

Al parecer, la clave de este efecto antiparkinson del café está en los llamados antagonistas de los receptores A2A de la adenosina, que la cafeína es capaz de bloquear y lo que le confiere cierto papel neuroprotector.

28/3/17

Párkinson: hasta el 24% de los pacientes recibieron un diagnóstico erróneo



Párkinson: hasta el 24% de los pacientes recibieron un diagnóstico erróneo

Alrededor de 150.000 personas padecen párkinson en España, una enfermedad crónica y progresiva provocada por la degeneración neuronal de la sustancia negra del cerebro. La Sociedad Española de Neurología ha destacado en la nueva edición de la “Guía Oficial de Práctica Clínica en la Enfermedad de Parkinson” que hasta el 24% de los pacientes han recibido un diagnóstico erróneo

efesalud.com

El 0,3% de la población general tiene párkinson; no obstante, su prevalencia aumenta al 2% en los mayores de 60 años y es superior al 4% en los mayores de 80, con una incidencia de entre 8 y 18 casos nuevos por cada 100.000 habitantes.

El diagnóstico correcto es un requisito fundamental para el manejo del paciente, pero hasta el 24% han recibido un diagnóstico equivocado porque la enfermedad de Parkinson puede confundirse con un temblor esencial o, si no hay limitaciones de la movilidad, con dolores articulares, e incluso, fibromialgias.

“En pacientes que tienen formas de párkinson sin temblor o con temblor de reposo o de acción, pueden estar hasta un año y medio consultando diferentes profesionales sanitarios hasta que dan con el diagnóstico”, explica el doctor Javier Pagonabarraga, coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

La Guía Oficial de la Práctica Clínica del Párkinson, elaborada por la SEN, es un documento actualizado con directrices para mejorar la atención clínica y la calidad de vida de los pacientes que ofrece las mejores soluciones y alternativas terapéuticas para los diferentes estadios.


Alteraciones motoras y no motoras


Las alteraciones motoras siguen siendo uno de los principales síntomas para el diagnóstico de la enfermedad de Parkinson, pero la neurodegeneración comienza antes de que se manifiesten estos síntomas, por lo que es importante conocer otras manifestaciones no motoras, que llegan a ser igual de incapacitantes, para un correcto manejo de la enfermedad.

Los trastornos afectivos son frecuentes desde las fases iniciales de la enfermedad y la ansiedad es el más habitual. “Los síntomas no motores son discapacitantes porque en sí mismos implican un impacto en la calidad de vida, como en el caso de la depresión, que es muy frecuente e incluso está presente antes del principio del diagnóstico”, afirma Pagonabarraga.

Además, entre un 13% y un 35% de los pacientes manifiestan conductas impulsivas y compulsivas, las más frecuentes son la ludopatía, la ingesta y la compra compulsiva y la hipersexualidad, aunque también se han descrito casos de piromanía y cleptomanía.

“Los trastornos del sueño también son muy frecuentes desde las fases iniciales de la enfermedad y generan una baja sensación de descanso y bienestar personal, así como las alucinaciones visuales”, señala el experto de la SEN.

El trastorno de la conducta del sueño REM, caracterizado por la presencia de pesadillas y conductas violentas durante el sueño, está presente en entre un 46% y un 58% de los pacientes.

La psicosis, con una prevalencia de más del 50%, es una de las principales causas de ingreso de los pacientes con párkinson en centros asistidos, al igual que el deterioro cognitivo leve, que se da en un 30% de los enfermos, y la demencia, con un riesgo de sufrirla entre cuatro y seis veces mayor.

“No todos los afectados van a demenciarse, pero, desgraciadamente, la misma enfermedad de Parkinson provoca alteraciones cognitivas, que tienen un impacto en el día a día”, expresa Pagonabarraga.

La fatiga es un síntoma común que presentan alrededor del 50% de los pacientes y aproximadamente el 60% tienen en algún momento quejas de dolor.


Avances y retos de la investigación en párkinson

Han pasado 20 años desde la descripción de la primera mutación genética relacionada con el párkinson, la alfa-sinucleína, y desde entonces se han descrito 22 mutaciones asociadas a la enfermedad.

El diagnóstico en la actualidad es exclusivamente clínico y precisa de revisiones periódicas para su confirmación y para descartar la posibilidad de algún otro tipo de parkinsonismo degenerativo. En cuanto al tratamiento, la cirugía del párkinson sigue siendo una terapia muy eficaz.

En los últimos 15 años ha mejorado notablemente el conocimiento sintomático de los signos no motores, el desarrollo de la genética, la estimulación cerebral profunda y el desarrollo de biomarcadores, actualmente en fase de investigación, que facilitan el diagnóstico en la fase premotora de la enfermedad.

“Hoy en día, en esa primera visita de un paciente con trastornos del movimiento, si uno es lo suficientemente hábil como para preguntarle por trastornos del sueño, del olfato o del estado de ánimo puede obtener pistas que le ayuden en el diagnóstico”, sostiene el doctor Pagonabarraga.

La neuroimagen, como el DaTscan, puede ser una herramienta diagnóstica importante, así como los factores genéticos, especialmente en aquellos pacientes menores de 45 años que presentan la enfermedad.

“A nivel de tratamiento, el único fármaco que nos ha llegado es la sulfonamida, que es muy útil para el control de las fluctuaciones motoras. Además, en la guía también están reflejados otros fármacos que van a llegar, como el opicapone, que va a permitir que los pacientes que entran en un estadio con fluctuaciones motoras se puedan tratar de manera más precoz”, señala Pagonabarraga.

En cuanto a la investigación, en este momento se están llevando estudios muy esperanzadores en el campo de la inmunoterapia: “Ya hay ensayos clínicos en fase II estudiando el efecto de anticuerpos que actúen contra la alfa-sinucleína, que se sabe que tienen un papel muy importante en la degeneración”, informa este experto.

De ser eficaces y seguros, estos fármacos, que “atacan” el origen de la enfermedad, podrían detener el avance de los síntomas y los pacientes se mantendrían en los estadios iniciales.

“La enfermedad de Parkinson es lo suficientemente compleja como para que desde todas las instituciones se apoye la creación de unidades de trastornos del movimiento porque se necesita de un ojo experto que conozca todos los entresijos sintomáticos de la enfermedad”, concluye Javier Pagonabarraga.


13/10/16

El ejercicio parece aliviar la depresión relacionada con el Parkinson [13-10-16]


El ejercicio parece aliviar la depresión relacionada con el Parkinson

Los problemas con el estado de ánimo parecen ser más debilitadores que los problemas con el movimiento, afirma una investigadora

Un programa de ejercicio a largo plazo podría ayudar a aliviar la depresión en las personas que sufren de la enfermedad de Parkinson, según un nuevo estudio de tamaño reducido.

Los investigadores observaron a 31 pacientes de Parkinson que se asignaron al azar a un grupo de "inicio temprano" que realizó un programa de ejercicio durante 48 semanas o a un grupo de "inicio tardío" que hizo ejercicio durante 24 semanas. El programa incluía tres sesiones de ejercicio cardiovascular y de entrenamiento en resistencia de una hora a la semana.

Los síntomas de depresión mejoraron mucho más entre los pacientes en el grupo de 48 semanas que en los que estaban en el grupo de 24 semanas. Esto es importante porque el estado de ánimo con frecuencia es más debilitador que los problemas del movimiento para los pacientes de Parkinson, señaló la líder del estudio, la Dra. Ariane Park, neuróloga de trastornos del movimiento del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio.

El estudio aparece en una edición reciente en línea de la revista Parkinsonism & Related Disorders.

Más de la mitad de los pacientes de Parkinson sufren de depresión, señaló Park en un comunicado de prensa de la universidad.

"Recomendamos el ejercicio a todos nuestros pacientes de Parkinson. Actualmente, no hay un consenso sobre un régimen estandarizado de ejercicio físico respecto al tipo, la frecuencia y la intensidad", señaló Park. "La literatura respalda que cualquier rutina que mejore la condición física es buena para la enfermedad de Parkinson, y eso puede incluir caminar, nadar, hacer tai chi o incluso bailar", añadió.

"Simplemente deseamos que los pacientes se muevan de forma regular. No solo se moverán mejor, sino que se sentirán mejor", explicó Park en el comunicado de prensa.

La enfermedad de Parkinson, un trastorno neurodegenerativo progresivo, afecta a más de un millón de estadounidenses.

10/10/16

¿La cura del párkinson?

¿La cura del párkinson?

Un equipo de científicos canadienses ha creado un compuesto a base de cafeína que podría ralentizar el avance de la enfermedad de Parkinson.

muyinteresante.es

Aunque las causas exactas del párkinson siguen sin estar claras, hay una creciente evidencia de que una proteína llamada alfa-sinucleína (a-sinucleína) desempeña un papel crucial en el desarrollo de la enfermedad, pues diversos estudios han demostrado que los cerebros de pacientes con párkinson presentan agrupaciones de muchas de estas proteínas que se acumulan y destruyen las células nerviosas productoras de dopamina, en un área del cerebro conocida como sustancia negra. Las neuronas o mueren o se dañan.

Es por ello que los científicos buscan formas de bloquear la acumulación de a-sinucleína como estrategia eficaz para prevenir el párkinson o, al menos, ralentizar su progresión.

En el nuevo estudio, publicado en la revista ACS Chemical Neuroscience, un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Saskatchewan (Canadá) ha revelado el desarrollo de dos compuestos a base de cafeína que podría detener este apelmazamiento de a-sinucleína en el cerebro.

La mayoría de los compuestos de fármacos en desarrollo para el párkinson se han centrado en el aumento de la producción de dopamina de las células nerviosas supervivientes, “pero esto solo es efectivo siempre y cuando todavía haya suficientes células con las que trabajar”, afirma Jeremy Lee, coautor del trabajo.

Por ello, en vez de utilizar la estrategia de aumentar la producción de dopamina, el equipo se centró en identificar formas de proteger las células productoras de dopamina. Así, utilizando una base de cafeína (presente en el café), crearon ocho nuevos compuestos llamados “dímeros bifuncionales”, moléculas que conectan dos sustancias diferentes y que influyen en las células productoras de dopamina.

Aplicando los dímeros a un modelo de levadura de la enfermedad de Parkinson, identificaron dos compuestos a base de cafeína -C8-6-I y C8-6-N- que se unen a alfa-sinucleína y detienen la formación de grumos o acúmulos de esta proteína, protegiendo a las neuronas.

Estos nuevos hallazgos podrían allanar el camino hacia una estrategia para prevenir o retrasar la enfermedad de forma definitiva.

9/8/16

Parkinson se anuncia antes de aparecer [9-8-16]


Parkinson se anuncia antes de aparecer

Según un nuevo estudio la calidad de vida de la persona empieza a decaer aún antes de ser diagnosticado con la enfermedad.

Declive físico y mental, con dolor y alteraciones emocionales son los primeras señales que el mal de Parkinson está por venir.

Esta fue la conclusión de una investigación realizada por la especialista en salud pública de la universidad de Harvard, Natalia Palacios publicada en el Journal de la Enfermedad de Parkinson.

El estudio se basó en encuestar a 51.350 hombres y 1221.701 mujeres sobre varios factores como su salud física, limitaciones impuestas por los trastornos físicos, las afecciones emocionales, la vitalidad, el dolor corporal, la salud mental, entre otros.

De este grupo 454 hombres y 414 mujeres desarrollaron el mal de Parkinson. Alrededor de siete años y medio antes de ser diagnosticados no presentaban diferencias en su salud en comparación con los que no desarrollaron la enfermedad.

La gran diferencia se deja ver tres años antes del diagnóstico para los hombres y 7.5 años antes para las mujeres. A partir de ese momento el declive de la salud de estas personas fue de cinco a siete veces mayor que el promedio anual de las personas que envejecen, pero sin contraer la enfermedad.

Con estos resultados la investigadora recomienda que se deben realizar más estudios que ayuden a detectar más temprano la enfermedad y de esta forma no esperar tanto tiempo para el tratamiento.

″Nuestra investigación muestra que el proceso patológico que subyace a la enfermedad de Parkinson comienza años antes del diagnóstico. Espero que investigaciones futuras encuentren la forma de reconocer la enfermedad antes de que surjan los síntomas clínicos″, afirmó Palacios.